mundo | 11 de Febrero de 2018

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Juan Pablo Duch, corresponsal

Moscú, 11 de febrero.- Todas las personas que iban a bordo del AN-148 de las Líneas Aéreas de Saratov –65 pasajeros y 6 miembros de la tripulación– murieron al estrellarse este domingo el Antonov minutos después de despegar del aeropuerto moscovita de Domodiedovo en un vuelo regular con destino a la ciudad de Orsk, en la región de Oremburgo al sur de los Urales, fronteriza con Kazajstán, indicó la fiscalía rusa.

La Procuraduría de Transportes de Moscú informó que, tras despegar, la nave permaneció en los radares tan sólo cuatro minutos –otras fuentes, habían adelantado a una agencia noticiosa local que no más de 10 minutos– y se desplomó cerca del poblado de Argunovo, a unos 80 kilómetros al sureste de la capital rusa.

El presidente Vladimir Putin ordenó formar una comisión gubernamental para esclarecer lo sucedido y suspendió su viaje a Sochi, donde este lunes tenía programado reunirse con Mahmud Abbas, el presidente palestino, encuentro que dadas las circunstancias se llevará a cabo seguramente en Moscú.

Por ahora, entre las causas más probables de la tragedia se mencionan una falla técnica, un error del piloto y las adversas condiciones meteorológicas, aunque no se descarta una combinación fatídica de varias de éstas.

Una de las versiones señala que el capitán del Antonov, Valeri Gubanov –piloto con experiencia de cinco mil horas de vuelo–, al detectar un problema técnico solicitó un aterrizaje de emergencia en el aeródromo de Zhukovsky, pero ya nada pudo hacer para evitar el desplome del aparato en llamas.

La hipótesis de un atentado con bomba parece descartada por los investigadores al no encontrar restos de explosivos después de una primera revisión y análisis de fragmentos de fuselaje, incluida una de las turbinas.

Cerca del sitio del impacto de la aeronave –que ocasionó un hoyo de más de 2 metros de profundidad y de 17 metros de diámetro en una zona de difícil acceso por el exceso de nieve–, los equipos de rescate recuperaron una de las cajas negras que podrá aportar más datos sobre las causas del siniestro.

Algunas compañías que operan en Domodiedovo optaron este domingo por retrasar la salida de decenas de sus vuelos, e incluso suspender varios de ellos, debido a la falta de visibilidad y la enésima tormenta de nieve que cayó sobre Moscú y los alrededores.

Según trascendió, de acuerdo con otra de las muchas versiones que circulan, el piloto del AN-148 de Saratov –una compañía privada que en 2015 perdió su licencia para realizar vuelos internacionales por incumplir los requisitos–, insistió en salir a su hora y pidió reducir el tiempo del procedimiento obligatorio para rociar las alas con anticongelantes, argumentando que la temperatura era de apenas cinco grados bajo cero.

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