mundo | 10 de Octubre de 2018

Eliminaron categorías y endurecieron los requisitos y pruebas que deben presentar los solicitantes, afirma especialista en migración Foto Antonio Maya

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Antonio Maya 
Tijuana, 10 de octubre.- La llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos ha complicado el proceso de asilo político debido a que se han eliminado categorías como la violencia doméstica, afirmó el abogado especialista en leyes de inmigración y naturalización Filex Sánchez.

Apuntó que el personal del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados ha endurecido el proceso a tal grado de no solicitar nada en específico para poder ingresar al país “pero sí piden que comprueben que son víctimas de violencia ya sea con un recorte de periódico o documentación que valide su situación”, incluso en algunos casos han pedido pruebas de que son víctimas de violencia en video o en audio. 

El abogado especialista aseguró que el asilo no es para refugiados económicos sino para personas que sufrieron algún tipo de violencia en su lugar de origen, por lo que los individuos que pretenden ingresar a Estados Unidos por falta de empleo en su país difícilmente son aceptados por las autoridades. 

Sánchez informó que hay dos tipos de procesos para ingresar a Estados Unidos, el primero es en estatus de refugiado el cual consiste en solicitar el ingreso al país a través de la frontera; el segundo es el de asilo el cual implica que la persona ingrese al país de cualquier forma y solicite el asilo a las autoridades migratorias. 

A Tijuana llegan anualmente cientos de personas del interior del país o del extranjero -principalmente de Centroamérica- con la idea de ingresar al vecino país y así mejorar sus condiciones de vida. 

La semana pasada, el titular de la Comisión Estatal de Atención de Migrantes en Baja California, Rodolfo Olimpo Hernández, declaró que los albergues en la ciudad están próximos a saturarse por el aletargamiento en el proceso de asilo para mujeres con hijos.

Comentó que en este municipio se mantiene de manera permanente un flujo de 2 mil personas buscando emigrar al vecino país para buscar mejores oportunidades de empleo siendo el 70 por ciento mexicanos y un 30 por ciento de extranjeros.