méxico | 10 de Octubre de 2018

El homicida confesó que si queda libre seguirá matando y prefiere que sus perros ‘‘coman carne de esas mujeres a que ellas sigan respirando mi oxígeno’’. Foto Javier Salinas

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Javier Salinas Cesáreo / La Jornada
Ecatepec, 10 de octubre.- Juan Carlos N, quien se atribuye el asesinato de al menos 20 mujeres en Ecatepec, señaló en un interrogatorio con un sicólogo de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (Fgjem) que si queda libre seguirá matando y prefiere que sus perros ‘‘coman carne de esas mujeres a que ellas sigan respirando mi oxígeno’’.

En un video difundido en redes sociales se muestra un extracto de la sesión, en la que el acusado señala: ‘‘Mil veces que coman los perritos y las ratas a que ellas sigan caminando por ahí’’.

–¿Alguna otra misión? –pregunta el sicólogo.

-–¿Misión? Pues, mi patrón, no puedo salir de ésta, pero si salgo, de una vez le digo a los patrones: voy a seguir matando mujeres.

–¿Por la voz, por Dios o por... (inaudible)?

–Una, porque a veces no me deja dormir esta madre (señala sus oídos). Dos, por el odio, y tres, pues sí sigue habiendo necesidad todavía.

Antes de la difusión del video, Dilcya García Espinoza de los Monteros, titular de la Fiscalía Central para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género de la Fgjem, dijo que en sus respectivas declaraciones tanto Juan Carlos N como Patricia N afirmaron que comieron algunas partes de sus víctimas.

Interrogada acerca de si la pareja también daba de comer a sus tres hijos partes de las víctimas, respondió: ‘‘No lo refieren con precisión, pero presumiblemente’’.

Este martes, familiares de María Guadalupe, quien tenía 26 años de edad cuando desapareció, el 20 de febrero de 2017, junto con su hija de siete años, demandaron a la Fgjem información sobre la identidad de los restos encontrados en la casa de los dos presuntos feminicidas.

Refirieron que al enterarse de este caso acudieron a la Fgjem para averiguar si entre los restos encontrados están los de las dos mujeres. Personal de la fiscalía les informó que debían esperar a que concluyan los estudios de genética.

Gabriela Castillo relató que el 20 de febrero de 2017 su hermana María Guadalupe regresó a su casa después de vender paletas en la Ciudad de México y de recoger a su hija de la primaria, donde cursaba el segundo año, y le cambió el uniforme. Minutos después, una mujer con los rasgos de Patricia N pasó a buscarlas y se fueron con ella.

Al siguiente día reportaron su desaparición ante la agencia de la Fgjem en Ecatepec, donde se inició la investigación NUC:ECA/ECA/ECA/034/038959/17/02.

“Mi hermana no llevó su ropa ni la de mi sobrina, tampoco documentos personales; sólo se sabe que ese día algunos vecinos las vieron salir con otra mujer, delgada, de estatura mediana y con facciones de provincia (sic). Un comandante nos dijo que a lo mejor se había ido con otro y le reclamé, además de decirle que mejor hiciera su trabajo’’, dijo.

En tanto, vecinos de la colonia Jardines de Morelos se manifestaron fuera de las instalaciones del C-5 en Ecatepec para denunciar que esa demarcación se está ‘‘ahogando en su propia sangre’’ porque no hay seguridad.

(Con información de Mario Núñez / Especial para La Jornada)