mundo | 10 de Octubre de 2017

Además, denunció un “deterioro de las libertades públicas” y de las “garantías judiciales”, y citó como ejemplo los casos de la detención de la líder social Milagro Sala, la desaparición de Santiago Maldonado, durante una represión a mapuches Foto Twitter @eldiadeescobar

Por

Por 

Stella Calloni, corresponsal La Jornada

Buenos Aires, 10 de octubre.- La ex presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, acusó al gobierno derechista de Mauricio Macri de “jugar sucio” al responsabilizarlo de “obscenidad política” por permitir que el juez “más desprestigiado del país”, Claudio Bonadío, pretenda manipular el proceso electoral creando un clima de persecución política, intolerable e inaceptable.

En conferencia de prensa en el Instituto Patria, la ex mandataria salió al paso en forma contundente ante la indagatoria pedida por el juez Bonadío para ella, el ex canciller Héctor Timerman, y otros funcionarios y dirigentes sociales por supuesto “encubrimiento” del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA, 1994), y advirtió que llevará el caso a niveles internacionales.

Señaló que esta convocatoria se produce “en pleno proceso electoral –hacia las elecciones legislativas del próximo 22 de octubre- sobre un hecho que no es judiciable, en el que él (Bonadío) tuvo participación como juez y en el que fuera apartado por encubrimiento”, y añadió que esto viola garantías constitucionales y el derecho de defensa.

La candidata a senadora por la Unidad Ciudadana (UC) advirtió que esta medida se convierte en una “inaceptable judicialización, un cronograma judicial que se da en paralelo con el cronograma electoral” lo cual nunca se ha visto aquí.

También mostró un video donde demuestra donde estaba cada uno en el momento del atentado contra la AMIA, cuando Bonadío tenía un cargo en el gobierno de Carlos Menem (1989-1999).

El juez que ahora acusa a la ex presidenta Fernández de Kirchner fue parte del encubrimiento real, y dos veces rechazado por el ex fiscal Alberto Nisman, de cuya muerte intentan también acusar la ex mandataria, en un acto persecutorio.

Fernández de Kirchner responsabilizó a Macri de “someter a la democracia argentina a un estado de shock con el ánimo de intimidar” y de “judicializar la vida política, de pretender intimidar” a la oposición y a los votantes y demandó “levantar la voz y denunciar la persecución, el acoso y el deterioro grave de nuestras calidad democrática”.

Además, denunció un “deterioro de las libertades públicas” y de las “garantías judiciales”, y citó como ejemplo los casos de la detención de la líder social Milagro Sala, la desaparición de Santiago Maldonado, durante una represión a mapuches, las feroces campañas de demonización del joven y de su familia ,“casi como pasaba durante la dictadura (1976-1983), en la cual se afirmaba que estábamos en una campaña anti argentina” para justificar las desapariciones.

Otra situación a la que se refirió es a las “lista negra” denunciada por estas horas de opositores, empresarios, jueces, dirigentes vistos como un obstáculo por Macri que habló de “enviarlos en un cohete hacia la Luna” y añadió: “tengo la certeza de que si me meten en un cohete con destino a la Luna, suponiendo que la misión tuviese éxito, me moriría porque en la Luna no hay vida. Sólo me resta pensar que es un eufemismo, lo que significa que deberíamos desaparecer”.