Baja California | 10 de Agosto de 2018

Los elementos del ejército que participaron en la destrucción de la droga tuvieron que recorrer una hora con cuarenta minutos para después caminar una hora y media sobre piedras, cerros y maleza, con una temperatura mayor a los 30 grados centígrados. Foto La Jornada Baja California

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Antonio Maya 
Ensenada, 10 de agosto.- Entre cerros, rocas y maleza, el Ejército de México destruyó ayer 10 mil metros cuadrados de marihuana en el rancho El Águila, en el ejido Santo Tomás, del municipio de Ensenada con un valor aproximado de 10 millones de pesos.

El mayor de infantería Gabriel Rincón Romero, dijo que se incineraron alrededor de siete toneladas de plantas de marihuana las cuales fluctuaban entre 40 y 60 centímetros con una densidad de 20 plantas por metro cuadrado.

Comentó que el plantío es uno de los más grandes que se ha localizado últimamente en la región ya que las personas que se dedican a la siembra de la droga “buscan lugares alejados y accidentados, de tal forma de que se dificulte la localización”.

Apuntó que la única manera de hallar los plantíos en zonas accidentadas es a través del reconocimiento terrestre, que consiste en recorrer los cerros y arroyos “regularmente la gente los cultiva cada vez más pequeños con un sistema de enramado para que no sean vistos con los reconocimientos aéreos”. Rincón Romero señalo que los agricultores de las plantas tratan que sus cultivos estén cerca de arroyos para poder bombear el agua con sistemas de riego.

Los cerca de 40 elementos del ejército que participaron en la destrucción de la droga tuvieron que recorrer una hora con cuarenta minutos en vehículo desde la base aérea El Ciprés, al rancho El Águila, de ahí caminaron una hora y media sobre piedras, cerros y maleza, con una temperatura mayor a los 30 grados centígrados.

Una vez en el lugar, los militares se organizaron en dos grupos, uno para la destrucción del cultivo y otro para la preparación de alimentos que más tarde comerían los uniformados.

Mientras que unos elementos estaban arrancando las plantas con las manos otros preparaban las tortillas, huevo con papas y mashiwa, que es una bebida originaria de Tabasco, a base de harina de maíz, azúcar y agua, “la mashiwa nos ayuda bastante cuando estamos en una comisión y se nos agotan las provisiones. Nosotros siempre estamos comiendo cosas diferentes porque en el ejército hay gente de todos lados unos de Sonora, otros de Chiapas, unos de aquí  de México y de todos lados”, comentó, Jesús quien dijo tener más de 18 años en el ejército mexicano.

Los uniformados salieron de la base militar el Ciprés a las 8:10 de la mañana para llegar al rancho a las 9:50 de la mañana terminado a las 7:00 de la noche de incinerar la droga.