méxico | 10 de Enero de 2017

Migrante frente a Virgen de Guadalupe en el desayunador Salesiano del Padre Chava en Tijuana. Foto Roberto Armocida / Archivo La Jornada Baja California

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Fernando Camacho Servín, La Jornada

Ciudad de México, 10 de enero.- El gobierno de México tiene “capacidad instalada” para atender entre 200 y 600 mil migrantes indocumentados que puedan ser deportados de manera forzada cuando inicie la administración de Donald Trump en Estados Unidos, aunque las autoridades no creen que las cifras de expulsión vayan a aumentar más de lo normal.

Así lo afirmó el subsecretario de población, migración y asuntos religiosos de la Secretaría de Gobernación, Humberto Roque Villanueva, quien indicó que ya existen programas para ofrecerle empleo a los mexicanos que puedan retornar al país de forma obligatoria.

“El año pasado se regresaron 204 mil mexicanos; el punto máximo tras las crisis económica de 2008 fue de más de 600 mil. Tenemos suficiente capacidad instalada para atender un número que pueda oscilar entre una cantidad y otra, pero no creemos que esa deportación forzada pueda subir más”, aseveró el funcionario tras presentar el libro Migración y salud.

De igual manera, Roque subrayó que existe un convenio vigente con Washington para que las repatriaciones tengan lugar a través de 11 puntos por vía terrestre y uno por vía aérea, y externó su esperanza de que este acuerdo no se modifique con la llegada de Trump a la Casa Blanca.

“Si no fuera así, se volvería caótica la deportación de mexicanos. Si se utiliza -como se utilizaba en el pasado- toda la línea fronteriza para dejarlos literalmente a veces en el desierto, sería una tragedia”, alertó.