mundo | 09 de Noviembre de 2018

La firma del nuevo tratado se concretará el próximo 30 de noviembre y muy seguramente será en Buenos Aires, Argentina, donde los ministros de los tres países coincidirán. Foto Cristina Rodríguez

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Susana González G. / La Jornada
Ciudad de México, 9 de noviembre.- El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, no descartó riesgos para que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sea aprobado por los legisladores demócratas que ganaron la mayoría en la Cámara de Representantes del vecino país, al tiempo que anunció que se firmará el 30 de noviembre en Buenos Aires, Argentina.

Sin embargo, comentó: Es ir demasiado lejos decir que no hay riesgos. Siempre en este mundo hay riesgos ante todo, pero el diseño de este acuerdo que ya tenemos y que estaremos firmando, consideró incluso un congreso con mayoría demócrata. También desestimó que los demócratas pugnen por que se firmen cartas paralelas al T-MEC, pues insistió en que éste está en la dirección de sus expectativas.

La firma del nuevo tratado se concretará el próximo 30 de noviembre y muy seguramente será en Buenos Aires, Argentina, donde los ministros de los tres países coincidirán en la 13 Cumbre del G-20, comentó Guajardo durante una reunión con reporteros.

Dado el contexto del G-20, no esperamos que sea un evento multitudinario, indicó. Tampoco descartó que asistan los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Donald Trump, así como el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, pero acotó que el protocolo está por definirse.

En cuanto a los aranceles que Estados Unidos mantiene al acero y aluminio de México, el secretario admitió que no hay garantías para que las industrias acereras de ambos países logren un acuerdo antes de la firma del T-MEC, pero faltan todavía 22 días para este objetivo y creo que tenemos cierta posibilidad de lograr algo.

Guajardo considera que el escenario ideal sería eliminar todas las hostilidades arancelarias y no es deseable firmar el T-MEC sin retirarlas; puntualizó que si no se logra un acuerdo favorable a la industria acerera mexicana, pues simplemente no habrá acuerdo.

Diferencias y controversias

De cualquier manera, valoró que el hecho de que existan tratados comerciales no elimina la posibilidad de que haya diferencias y controversias entre los países, pues recordó que el conflicto del acero se dio justo cuando se llevaba a cabo la renegociación del TLCAN.

En este caso, lo importante es mantener nuestra habilidad sujeta a derecho de tratados comerciales de poder contestar con la misma moneda, como lo hicimos, dijo.

Además explicó que el comercio entre México y Estados Unidos asciende a 500 mil millones de dólares, mientras los aranceles que ambos países se impusieron mutuamente equivale a 6 mil millones de dólares, lo que apenas representa apenas uno por ciento del total.