Baja California | 09 de Julio de 2019

La noche del lunes el Congreso local realizó una sesión extraordinaria para aprobar la ampliación del tiempo de gobernador, el cual estaba pactado a dos años. Foto Mireya Cuéllar

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Mireya Cuéllar
Tijuana, 9 de julio.- Nueve diputados locales del Partido Acción Nacional (PAN) hicieron oídos sordos a la indicación de su dirigencia nacional, y votaron anoche -junto con el PRI, Movimiento Ciudadano y Morena y sus aliados (PT y Transformemos)- una reforma a la Constitución de Baja California que si las impugnaciones anunciadas por Marko Cortés no prosperan,  permitirán al gobernador electo, Jaime Bonilla Valdez, gobernar 5 años y no dos como estaba previsto desde 2014.

Durante una sesión que originalmente fue citada a las cuatro de la tarde, pero que inició a las ocho de la noche en medio de rumores sobre los acuerdos alcanzados en la Junta de Coordinación Política, el diputado de Morena, Víctor Morán, presentó una iniciativa para reformar un inciso del octavo transitorio de la Constitución y establecer que el siguiente periodo de gobierno estatal iniciara el uno de noviembre de 2019 y culminara el 31 de octubre de 2024.

Morán argumentó fundamentalmente dos cosas; que “no se puede truncar un proyecto que debe ser de largo alcance” y el aspecto económico, ahorrarse los 500 millones de pesos que se invertirían en la elección de gobernador de 2021. El diputado, quien se reeligió en el pasado proceso, regresó a su curul el jueves anterior para operar la reforma. Otro que regresó fue Catalino Zavala, quien, aunque se reeligió, será el titular de la Secretaría de Educación en la próxima administración.  

El diputado Miguel Antonio Osuna Millán del PAN fue el único de los presentes que tuvo un voto diferente; se abstuvo. Opinó que el tema debería resolverlo la próxima legislatura. Sus compañeros Eva María Vásquez y Andrés de la Rosa, estaban en el edificio, pero se ausentaron de la sesión. Cuando terminó una veintena de panistas se arremolinaron afuera del Congreso y acusaron, a gritos, de ¡traidores! a sus legisladores que votaron a favor. Eran ya casi las 11 de la noche.

La reforma se aprobó en silencio, los únicos argumentos que se escucharon fueron de Morán, y la votación se hizo con una papeleta para que nadie tuviera que hacer una manifestación pública de aceptación. Pero todos cumplieron su palabra, y no hubo sorpresas; 21 votos a favor y la abstención de Osuna.  

Los 5 diputados del Partido Revolucionario Institucional votaron en bloque. Bernardo Padilla, Alejandro Arregui, Marco Antonio Corona, Patricia Ríos (quien el año pasado presentó la misma iniciativa y después la retiró en medio de la presión de sus compañeros de bancada) y el presidente del Congreso, Benjamín Gómez Macías, el ahijado de Jorge Hank que el mes pasado convocó a una conferencia de prensa para informar que le ofrecieron un millón de dólares para votar a favor de la reforma que aprobó anoche.  

Quizá por ello, la pregunta en torno a que si hubo un pago a los diputados fue constante. “No, que yo tenga conocimiento”, fue la respuesta de Morán, el único legislador que acepto hablar con la prensa al final de la sesión. La reforma de anoche fue una operación que en los pasillos del Congreso se manejó como un ganar-ganar. Un disminuido PAN, que no sólo perdió la mayoría del Congreso, sino que apenas tendrá tres diputados la próxima legislatura, consiguió que se nombrara a uno de los suyos como Auditor Superior del Estado. En la misma sesión Carlos Montejano Oceguera, quien ya ha sido encargado de ese despacho y es el panista que escogieron para que le cuide las espaldas a Kiko Vega cuando se vaya, rindió protesta para permanecer en ese órgano de control hasta 2026.  

Los aliados de Morena, Transformemos y Partido del Trabajo, representados por José Antonio Casas del Real y Claudia Agaton Muñiz, votaron por la ampliación del periodo de Jaime Bonilla; también lo hizo Rocío López Gorosave, del PRD y Job Montoya Gaxiola, de Movimiento Ciudadano. Jorge Núñez, del Partido de Baja California, no se presentó a la sesión. El suyo y los de Eva María Vásquez y Andrés de la Rosa fueron los tres votos que faltaron.  

La diputada Vásquez hizo saber a la prensa que la instrucción del Comité Ejecutivo Nacional era no participar en la sesión, aunque todavía no concluía cuando Marko Cortés ya había tuiteado que expulsaría a todos los que desacataron su indicación. Así, 9 diputados del PAN; 5 del PRI; 3 de Morena y uno del PT, Transformemos, Movimiento Ciudadano y PRD, sumaron 21 votos a favor. No hubo las celebraciones y felicitaciones que siguen a una aprobación casi unánime, simplemente, en silencio, se siguió con el desahogo del orden del día.  

En los pasillos, algunos diputados ofrecieron como argumento la situación del estado – Kiko lo dejara quebrado y con altos índices de inseguridad-, para señalar que Baja California no resistirá otra elección en 2 años; que Jaime Bonilla tendrá que jalar muchas cuerdas y amarrar muchos hilos para que el estado (endeudado con maestros y burócratas, con hospitales sin medicinas, con problemas para sacar adelante la UABC) no se le vaya de las manos. Pero nadie quiso argumentar su voto a favor desde la tribuna. La forma como se dieron las cosas les provocaba una risa nerviosa.

Ni siquiera Raúl Castañeda Pomposo, quien en otras ocasiones -ante votaciones controvertidas- verbalizó en la tribuna con ánimo golpeador que el PAN era mayoría y por lo tanto las cosas eran como ellos querían, habló anoche. Tampoco hizo falta, nadie argumentó en contra de la reforma. Un ajuste a la ley que se hizo en 2004 cuando se decidió homologar todas las elecciones del país y se estableció un periodo de transición de 2 años (para todos los puestos de elección popular), a fin de que, en 2021, los comicios de Baja California empataran con las intermedias federales. Ahora serán con las presidenciales.                    

Así, la mayoría simple panista, hizo posible anoche la reforma. Termina la legislatura con 12 diputados, porque Victoria Bentley, la líder de los burócratas que llegó con el blanquiazul hace tres años, se pasó a Morena. En la sesión de ayer ocupó su curul junto a Morán y Zavala.  

Ignacio García, coordinador de los diputados del PAN; Carlos Torres, Félix Arango, Irais Vázquez, Raúl Castañeda, Mónica Hernández, la Chula; Sergio Tolento, Trinidad Vaca y Alfa Peñaloza, están hoy sentados en el banquillo de los acusados de un PAN golpeado por la derrota del pasado 2 de junio.

Como parte de los acuerdos, anoche mismo se aprobó el nombramiento de los Consejeros del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del Estado (ITAIPBC). Así, los nombres de Lucia Ariana Miranda, Jesús Alberto Sandoval, Denise Gómez y José Rodolfo Muñoz, salieron de la chistera.  

La sorpresa fue la carta de la procuradora Perla del Socorro Ibarra, dirigida al Congreso para anunciar que a partir del 12 de julio deja el cargo y se reincorpora al Poder Judicial. En los 20 días que restan a esta legislatura se conocerá si los acuerdos políticos de ayer alcanzaron a la Fiscalía General del Estado, al fiscal anticorrupción, al electoral, que están pendientes de nombrarse. Ya se sabe que la Comisión Estatal de Derechos Humanos del estado es una posición para la quinta fuerza política del estado, el PRI. Pero en esta negociación todos están sacando fortaleza de su pasado.

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