cultura | 09 de Mayo de 2018

Cuatro fragmentos de la pieza dramaturgia Opus Siniestrus o la historia del último huevo, escrita por Leonora Carrington (1917-2011), se escenifican por primera vez. Las funciones están a cargo de egresados de la Escuela Nacional de Arte Teatral Foto Guillermo Sologuren

Por

Por 

Carlos Paul/La Jornada

Ciudad de México, 9 de mayo.- La conmemoración de Leonora Carrington (1917-2011), por su centenario natal, se extiende a este año.

Dentro de los múltiples actos por esa efeméride, destaca la exposición Leonora Carrington: cuentos mágicos, montada en el Museo de Arte Moderno (MAM), que marca la culminación de las honras a la creadora surrealista, nacida en Gran Bretaña y naturalizada mexicana.

Esa muestra, que concluirá el 23 de septiembre, reúne unas 200 obras, entre pintura de caballete, bocetos de murales, gráfica, dibujo, escultura, diseños escenográficos, tapetes, máscaras, fotografías, documentos, libros y objetos personales.

Como actividad complementaria a la exhibición, se escenifican, desde el sábado pasado en los jardines del MAM, fragmentos del texto dramático Opus Siniestrus o la historia del último huevo, 1969, de Carrington.

“Es una de los dos obras de teatro escritas por la artista; la otra es Penélope, que fue dirigida por Alejandro Jodorowski”, explicó Emmanuel Márquez Peralta, director del montaje.

Escrita originalmente en inglés, en verso y en prosa, Opus Siniestrus... no se había traducido al español y jamás había sido puesta en escena. Hubo un intento hace años de montarla en Nueva York, pero al final no se llevó a cabo.

Con traducción de Alfredo Michel Modenessi e interpretada por egresados de la Escuela Nacional de Arte Teatral, Opus Siniestrus... “es un texto dramático surrealista, de gran complejidad y rico en imágenes poéticas, cuya narrativa traslada al espectador a un bosque, donde la octogenaria Mina Mina denuncia la eventual desaparición de las mujeres.

La voz de ese personaje es también la de la autora, quien mediante la trama de esta visionaria historia reflexiona sobre la guerra, la enajenación, los desastres ecológicos y el exterminio de las mujeres.

Metáfora de la desolación

Opus Siniestrus... es una historia maravillosa, dijo Márquez Peralta, en la que Carrington habla de manera velada del virus del papiloma humano y el sida, del exterminio de las mujeres y en la que toda la esperanza está puesta en un avestruz que debe poner un huevo, aunque el final no es esperanzador, pues luego de que esa ave pone el huevo, pasa una lagartija y se lo come, explicó el creador escénico.

“Debido a que la obra original es muy larga, sólo se seleccionaron cuatro momentos, como apoyo y complemento a la exposición Leonora Carrington: cuentos mágicos. No es propiamente una obra de teatro, lo que se quiso hacer fue una especie de ambientación o intervenciones escénicas.”

Carrington propone un lenguaje teatral visual muy moderno y descarnado, respecto de cuando la escribió, cuyo tema es también muy transgresor para aquellos años. Ella plantea que a las mujeres las van a exterminar sistemáticamente, pues la medicina no piensa en ellas.

El montaje reproduce algunos diseños de vestuario, utilería, títeres y máscaras creados por la artista para su propia obra; todo lo demás son referencias a algunas de sus pinturas surrealistas.

En teatro, Leonora Carrington es mucho más imaginativa que en su literatura, definió Márquez. En ese ámbito fue una mujer transgresora, al hablar en aquellos años de la agresión o el exterminio de mujeres.

Con música original de Alberto Rosas, el texto dramático se musicaliza. La obra original tiene 42 personajes, aquí sólo se representan 18.

Los momentos oníricos seleccionados para acercar al público al universo creativo de Carrington, que el espectador debe recorrer caminando, son la bienvenida al bosque, a cargo de unos extraños pájaros; la bienvenida al mundo, donde mueren todas las hembras; luego vendrá una absurda y espectral situación: un médico y su rata de laboratorio, salidos de una pesadilla, hablan de las pestes que amenazan a la humanidad y anuncian la existencia de un virus que sólo ataca a mujeres.

Más adelante, lloran tres bebés lloran, cuyas cunas son tres ataúdes empotrados en una roca. Como metáfora de la desolación, los tres bebés quieren salvar al avestruz, porque ellos saben que éste trae el último huevo.

El siguiente momento lo protagonizan un médico brujo africano y un astrólogo, basados en los bocetos que Carrington creó para su obra; son personajes que cuestionan y buscan la salvación del hombre, pero se encuentran con que todos los signos del Zodiaco son masculinos.

El recorrido concluye con una lúdica y onírica fiesta de la fertilidad, en la que se evoca la última parte de la obra: Nadie sabe cuándo fue el final, ni cuando es el principio.

Las funciones de Opus Siniestrus o la historia del último huevo, que comenzaron el 5 de mayo y concluirán el 25 de agosto, son sábados, cada 30 minutos, de las 11 a las 13:30 horas, en los jardines del Museo de Arte Moderno (Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec

Sondeo

¿Cuál es la causa de la ola violenta que se vive en Tijuana?