mundo | 09 de Abril de 2019

Germán Martínez, director del IMSS; Juan Ramón de la Fuerte, embajador de México ante la ONU; Dr. José Ignacio Santos, secretario del Consejo de Salubridad General; Jorge Alcocer, secretario de Salud; Carissa F. Etienne, directora de la OPS; el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; la Alta Comisionada de la ONU para los DH, Michelle Bachelet y el Canciller Marcelo Ebrard durante la presentación del informe Salud Universal en el Siglo XXI. Foto María Luisa Severiano / La Jornada

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Ángeles Cruz, Alma Muñoz y Alonso Urrutia / La Jornada

Ciudad de México, 9 de abril.- Durante el lanzamiento del Informe de la Comisión de Alto Nivel Salud Universal para el siglo XXI de la Organización Panamericana de la Salud, su directora general, Carissa Ettiene, sostuvo que el mayor desafío regional en materia de salud es revertir la inaccesibilidad a este derecho que tiene más del 30 por ciento de la población, que representan 180 millones de personas en el continente. Es necesario avanzar en la búsqueda de garantizar el derecho universal a la salud.

En el marco de la reunión celebrada en Palacio Nacional, con la presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet destacó que para los estados de la región debe ser estratégico garantizar la universalidad de este derecho. Subrayó que en la actualidad, los sectores de la población más golpeados con la marginación del acceso a la salud son los menores, las mujeres, indígenas y discapacitados.

Consideró que los gobiernos pueden hacer más y comprometerse en avances progresivos para que en el corto plazo se revierta un modelo de atención centrado en la enfermedad hacia un esquema de garantizar el derecho universal a la salud. Subrayó que esto basta con los dichos sino que requiere mayor coordinación de políticas públicas, la incorporación de las variables territoriales –ante el desfase que existe en el sector rural- y una mayor participación comunitaria.

Llamó la atención sobre el hecho de que una tercera parte de la población en las Américas están excluidos de los servicios médicos, la mayoría por barreras financieras, porque la inversión no llega. “No podemos estar tranquilos con tanta gente fuera de la atención de la salud”, sostuvo.

En su oportunidad, Ettiene consideró que el mayor desafío regional es superar la inaceptable inequidad en la salud y el rezago que se arrastra. Deploró la marginación, desigualdad social, las diferncias de género, la violencia diseminada en nuestras sociedades. Habría que preguntarse que pasa con tantas mujeres que mueren dando a luz, con tantos embarazo adolescentes, la incidencia de enfermedades prevenibles o la desatención a quienes padecen VIH.

A su vez, el secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos, Néstor Méndez dijo que garantizar el acceso a la salud requiere del compromiso irreductible de los estados para los que debe ser estratégico fortalecer y reposicionar los sistemas públicos de la salud en línea con las demandas reales de las sociedad, porque no puede haber “desarrollo sostenible sin acceso a la salud”.

La salud universal para todos en cualquier lugar no se logrará con un paquete limitado de servicios para las personas en condiciones de pobreza. Se requiere un presupuesto suficiente, agregó además Etienne, quien advirtió que en la transformación de los sistemas de Salud se debe scuchar las voces de todos los sectores, principalmente de las comunidades.