mundo | 09 de Febrero de 2019

Mientras otros países han tomado medidas, en México no, lo que se consideró como “un grave error, porque nosotros no podemos competir, somos una industria muy competitiva pero no podemos competir con un Estado que subsidia a toda su industria”. Foto Cristina Rodríguez / archivo La Jornada

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Alejandro Alegría / La Jornada

Calpulalpan, Tlax., 9 de febrero.- La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) aseguró que hasta el momento no hay apertura por parte del gobierno federal para que se apliquen salvaguardas al acero que se produce en el país, mientras que la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) expresó su preocupación porque no hay avances en la negociación con Estados Unidos.

Francisco Cervantes Díaz, presidente de la Confederación, dijo en entrevista que ayer viernes Graciela Márquez Colín, titular de la Secretaría de Economía, sostuvo una reunión con varios CEOs de empresas de la industria siderúrgica para explicarles la importancia de contar con una salvaguarda al acero que se produce en el país y que responda al 25 por ciento de aranceles que impuso Estados Unidos a los productos de acero importados de origen mexicano.

Indicó que el sector industrial no siente una apertura por parte de las autoridades para contar con dicha salvaguarda, misma que –explicó– estaría limitada porque también debe proteger a la industria automotriz.

Explicó que de no contar con la salvaguarda, las importaciones de acero van a devorar a la producción nacional.

Por su parte Máximo Vedoya, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), indicó que el sector está preocupado porque la negociación con Estados Unidos sobre el 25 por ciento de aranceles a productos de acero producidos en México no avanza.

En entrevista, el dirigente de esa Cámara recordó que el diálogo se suspendió debido a la paralización del gobierno estadunidense, pero ahora que ya ha retomado las actividades “todavía no hay negociaciones en vista.”

Indicó que esa situación está afectando a toda la cadena del sector siderúrgico, pues México tiene el problema de exportar al país vecino del norte con el arancel del 25 por ciento, mientras que Estados Unidos y el resto de los países no tienen que pagar nada para comercializar en el país los productos de acero.

“Nosotros no estamos viendo una negociación todavía, con lo cual estamos muy preocupados”, dijo.

Comentó que Estados Unidos aplicó desde mayo pasado la aranceles de 25 por ciento a productos importados de acero bajo la Sección 232, lo cual incluyó a México, debido a toda la acción depredadora que tiene China y que eso contagia a todas las economías asiáticas, donde hay una sobreproducción generada a través de subsidios a industrias que no se rigen bajo la ley del mercado como el resto de las industrias en el mundo.

Ante ello, no solo Estados Unidos, sino Canadá, Europa, Colombia y Turquía, entre otros están adoptando medidas para defender a la industria siderúrgica.

Dijo que México está tomando un camino diferente al no ejercer medidas, lo cual calificó como un error. “Es un grave error, porque nosotros no podemos competir, somos una industria muy competitiva pero no podemos competir con un Estado que subsidia a toda su industria”, indicó.

Agregó que el problema es grave, por lo que no descartó que de continuar el problema de los aranceles repercuta en la pérdida de empleos, aunque no se tiene estimado el número de plazas que se puedan perder. En ese sentido, tan solo la empresa Altos Hornos de México (AHMSA) amagó con el despido de 2 mil trabajadores, pero no hay un cifra de posibles despidos de todo el sector.

Insistió en que si México no renueva la protección a la industria del acero, sería muy grave, por lo que se tratará de convencer a la Secretaría de Economía; de los contrario, dijo, la situación sería muy difícil.

Por su parte, Eugenio Salinas, secretario técnico del Cuarto de Junto, comentó la disposición del gobierno estadunidense no es justa y no conviene y no es coherente con el acuerdo de libre comercio como es el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque enfatizó que un tema está separado del otro.