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Armando G. Tejeda, corresponsal

Madrid. Los políticos mexicanos Carlos Hank Rhon, Luis Téllez y Alfredo Elías Ayub figuran en la llamada “Lista Falciana”. La información procede de los archivos del banco HSBC y fueron extraídos por un antiguo trabajador, Herve Falciana, quien obtuvo documentos que cubren el periodo entre 2005 y 2007 de más de 30 mil cuentas bancarias y que suponen el dinero alrededor de 105 mil millones de euros.

La llamada “Lista Falciana” vio la luz después de que el propio ex empleado del HSBC de origen francés decidiera colaborar con la justicia y entregar los documentos a la Fiscalía española. Pero también hizo lo propio con un grupo de periodistas, encabezados por el diario Le Monde y por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que hicieron los análisis de las cuentas, nombres y movimientos bancarios, así como la comprobación de su veracidad.

La filtración -que en las redes sociales han denominado “SwissLeaks”- afecta a ciudadanos de 212 países, incluido México y España. Entre las personalidades más famosas que figuran en la lista están la modelo Elle MacPherson, el cantante David Bowie, la cantante Tina Turner, el piloto de motos Valentino Rossi, el rey Abdalah de Jordania o los políticos mexicano ya citados.

Sólo en lo que afecta a España, la lista identificó a dos mil 694 personas, entre las que hay desde abogados, empresarios de la construcción, banqueros y deportistas, y entre los cuales se incluye al recién fallecido banquero Emilio Botín, presidente y fundador del Banco Santander, así como el piloto de Fórmula Uno Fernando Alonso.

Según la información, se confirmó que el banquero Botín y su familia utilizaron diversos paraísos fiscales para evadir impuestos y para mover ingentes cantidades de dinero, que según las estimaciones podrían haber superado los dos mil millones de euros.

En la lista sólo se detalla una cuenta con 82 millones de dólares a nombre del patriarca, Emilio Botín, que habría utilizado una red de sociedades y de prestanombres para “esconder al máximo quién era el propietario real del dinero, la mayoría de las cuales están domiciliadas en los paraísos fiscales de Panamá y las Islas Virgenes Británicas del Caribe (concretamente la isla de Tórtola), que a su vez figuran a nombre de numerosos testaferros”, informa el portal  El Confidencial.

Los documentos obtenidos por Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación muestran que la rama suiza del banco permitió a los clientes retirar dinero en efectivo, en ocasiones en moneda extranjera no usada en el país, creó sistemas para permitir a algunos clientes evadir impuestos, se confabuló con algunos clientes para esconder cuentas negras no declaradas a las autoridades fiscales nacionales y abrió cuentas a criminales internacionales, empresarios corruptos y otros individuos de riesgo. Así como a dictadores y sus familiares y hasta a traficantes de armas, narcotraficantes y jefes del crimen organizado.