cultura | 08 de Agosto de 2018

‘‘Esos libros eran sólo el pálido reflejo de la escritura angustiada del poeta”. Foto Jornada semanal

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Alondra Flores Soto / La Jornada
Ciudad de México, 8 de agosto.- Hace un siglo nacieron los versos ‘‘Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!”, en Los heraldos negros, primer poemario de César Vallejo (Santiago de Chuco, 1892-París, 1938). Para conmemorar esa efeméride editorial, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) rinde homenaje al poeta peruano.

El ciclo de conferencias y recitales de poesía dedicado a uno de los escritores latinoamericanos más relevantes del siglo XX fue inaugurado por Alberto Vital, coordinador de Humanidades de la UNAM, en el auditorio Mario de la Cueva de la Torre II de Humanidades, en Ciudad Universitaria. Las actividades continuarán hoy y mañana jueves en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC).

Jaime Labastida, presidente de la Academia Mexicana de la Lengua, dedicó un breve texto al Vallejo de sus recuerdos, como un maestro de escritura y de vida que leía hace 60 años en reuniones con otros jóvenes aspirantes a escritores. Lo que más conmovió en lo profundo, dijo, fueron los poemas humanos.

‘‘Esos libros eran sólo el pálido reflejo de la escritura angustiada del poeta”. En su obra completa y manuscritos autógrafos se entiende su lucha con el lenguaje, su afán por expresar más allá de las palabras comunes y corrientes. ‘‘Podíamos palparlo de viva voz, era una lengua viva, descarnada”.

Añadió que ‘‘en los primeros poemas, deslumbrantes sin duda, precisamente en los que hoy recordamos, advertimos pese a todo la huella póstuma del modernismo, unas palabras que no dejaban de sonar como los ecos de Rubén Darío o las audacias de Ramón López Velarde. La lectura de Trilce fue otra cosa: la lucha por la vanguardia, búsqueda de la innovación y la novedad”.

Marco Matos Carrera, presidente de la Academia Peruana de la Lengua, quien encabezó la primera ponencia, dijo que el acto académico recordaba al poeta de su país en la tierra de Juan Rulfo.

Carlos Huamán, investigador del CIALC e impulsor del homenaje, explicó que la UNAM dedica estas actividades a Vallejo, habiendo otros importantes poetas y escritores, porque es una institución que cobija a intelectuales de diversos lugares del mundo, así como obras que marcan épocas y definen el rumbo de la cultura.

Es el caso de quien es ‘‘considerado uno de los innovadores de la poesía en el siglo XX”.

Publicado en 1919, Los heraldos negros tenía influencia modernista. Trilce, el siguiente poemario, ya emanaba las letras vanguardistas. El primero lo escribió en su país natal, antes de viajar a Europa, donde escribió gran parte de su obra, no sólo poética, sino narrativa y se dedicó al periodismo. Fue París la ciudad que lo acogió en la muerte en 1938 y donde reposa en el cementerio de Montparnasse.

En Perú, relató Julio Garro Gálvez, embajador de ese país en México, ‘‘Vallejo es a quien recitan los niños en los colegios; es la primera poesía que aprendemos todos; es lo que los políticos nos repiten cuando quieren parecer comprometidos”. En el país de raíz inca, el poeta ‘‘es algo vivo”.

Pidió no sólo recuperar la memoria, sino la vigencia, ‘‘porque tiene mucho que aportar en los problemas pendientes, como la desigualdad social y la vinculación con el mundo, temas que no sólo se llevan en la cabeza, sino en el corazón, y la poesía es una de las maneras más vitales de hacerlo”.

Tenemos un espacio para la reflexión acerca de lo humano, aludió Rubén Ruiz Guerra, director del CIALC. ‘‘Recuperar la imagen y la poesía de Vallejo es importante’’.