Baja California | 08 de Julio de 2019

Por ser el albergue más cercano al punto fronterizo, es el Hotel del Migrante donde llegan primero. Foto Luis Arellano Sarmiento

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Luis Arellano Sarmiento
Mexicali, 8 de julio.- Debido a la llegada constante de centroamericanos que acuden a pedir alojo, fue que reabrieron la planta alta del Hotel del Migrante, aunque esté cortado el suministro eléctrico, comentó el encargado del lugar, Saturnino Hernández Fregoso.

Pasada la una de la tarde del domingo 7 de julio, un grupo de 19 centroamericanos llegaron a pedir información y ayuda para alojarse; entre ellos menores de uno a los 17 años. Gente que no está acostumbrada al calor extremo de Mexicali, superior a los 40 grados centígrados.

A minutos de ser retornados a México, tras ser retenido en Estados Unidos un promedio de cinco días, lo primero que hacen los centroamericanos es intentar comunicarse con sus familiares. No todos traen teléfono celular.

Por ser el albergue más cercano al punto fronterizo, es el Hotel del Migrante donde llegan primero, no todos se quedan en el lugar o están poco tiempo, pues se van a otro albergue o incluso regresan a su país, expuso el encargado de registrarlos.

Con la llegada de este grupo compuesto por hondureños y guatemaltecos, el albergue tiene más de 130 migrantes, pero el anuncio es que lleguen cada día más, expuso el encargado.  

Tal es el caso del hondureño José, de 45 años y quien cruzó a Estados Unidos con su familia el 2 de julio por San Luis Río Colorado, Sonora, y fue retornado por Mexicali poco después del mediodía del domingo 7. El camión para regresarlos venía lleno, tal vez más de 40, mencionó.

La autoridad norteamericana les dio una cita para que el 6 de septiembre se presenten a la garita de San Isidro, para ser trasladados a San Diego a encarar al juez.

Cuando los entregan a la autoridad mexicana, el Instituto Nacional de Migración (INM) los retiene otros 40 minutos y les entrega un documento donde marcan los días que podrán permanecer en el país, tiempo justo para entablar la cita que tienen con el juez en Estados Unidos.  

Contrario a la versión oficial, los migrantes centroamericanos no saben que pueden trabajar mientras esperan su cita de solicitud de asilo. Nada les han informado, incluso, la incertidumbre de no saber cómo le harán para subsistir esos meses es lo que les angustia.

El migrante centroamericano mostró una hoja que le entregó INM, donde señala las direcciones de los lugares a los que pueden recurrir en Mexicali.

Estos son: Alfa y Omega, Cobina, Grupo de Ayuda al Migrante (pero dice cerrado por cambio de domicilio), Hotel del Migrante, Refugio del Hijo Pródigo, El Camino a un Nuevo Amanecer, Hogar de Ángeles de Mexicali, y Casa de Ayuda Maná.

“Venimos en busca del asilo porque nos habían dicho que sí estaban dejando pasar con menores, nosotros por eso venimos; y luego que ya estábamos adentro nos dijeron que ya se terminó ese programa, que el 28 de junio se había acabado y que ya no se puede”, narró el hondureño.

Dice que estuvo cinco días en una celda pequeña donde meten hasta 70 personas, con la incomodidad de no poder recostarse para poder dormir. La comida es dos o tres veces al día, que consiste en dos tacos de tortilla de harina con frijoles y agua

En compañía de su esposa y sus hijos de 17 y 15 años, salieron de Comayagua el 7 de junio pasado.

“En Honduras hay mucho desempleo, falta de oportunidades, no tenemos un gobierno justo, vivimos bajo una dictadura, la criminalidad de pandillas y el sicariato que hay en el país, yo no quiero ese tipo de vida para mi familia, para mis hijos”, aseveró el recién llegado a Mexicali.

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