méxico | 07 de Noviembre de 2019

Entre 2006 y 2010 la mayoría de transacciones ilegales de armas que fueron detectadas ocurrieron en las fronteras entre los estados de Arizona y Sonora. Foto archivo La Jornada Baja California

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Gustavo Castillo y Eduardo Murillo / La Jornada
Culiacán, 7 de noviembre.- La ruta Sinaloa-Sonora, que se disputan los cárteles de Sinaloa y de Juárez, tiene en sus largos caminos rurales “corredores seguros” para el tráfico ilícito de drogas producidas en la zona del Triángulo Dorado y también para los precursores químicos y la cocaína que se reciben vía marítima con destino a Estados Unidos.

Además, informes recientes del gobierno federal refieren que al menos 15 por ciento de las 200 mil armas que, se considera, ingresan anualmente en forma ilegal a territorio mexicano se trafican de Arizona a Sonora y de ahí se abastece a los grupos que operan en todas las entidades colindantes con el Pacífico mexicano.

Los grupos Gente Nueva y La Línea fueron constituidos como brazos armados de los cárteles de Sinaloa y de Juárez, respectivamente, con la finalidad de enfrentar a los grupos rivales.

 

Aunque Ismael El Mayo Zambada ha participado en ambas organizaciones –fue uno de los principales operadores de Amado Carrillo Fuentes, El señor de los cielos, hasta que éste falleció en 1997–, ahora dirige el cártel de Sinaloa junto con los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán Loera y pretende quedarse con el control de la frontera desde Tijuana hasta Ciudad Juárez, señalaron funcionarios del gabinete de seguridad del gobierno federal.

De acuerdo con la información proporcionada, la disputa entre grupos delictivos abarca desde la zona del Triángulo Dorado (ubicada en los límites de Sinaloa, Durango y Chihuahua) hasta Sonora, entidad que tiene uno de los principales puntos para el tráfico de drogas por vía terrestre y aérea, ya que la zona de San Luis Río Colorado constituye uno de los puntos importantes para la detección de cargamentos ilícitos de droga hacia Estados Unidos en vehículos de carga o de pasajeros, y de armas del país del norte hacia territorio mexicano.

En el caso de Gente Nueva, esta agrupación forma parte del cártel de Sinaloa y está encabezada principalmente por los hermanos de Crispín Salazar (quienes estarían relacionados con el homicidio de Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada, en marzo de 2017), así como por Ruperto Salgueiro Nevárez, El 37, y Francisco Arvizu Márquez, El Jaguar.

En tanto, el grupo identificado como La Línea es dirigido por Juan Pablo Ledesma, originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, y controla parte de los municipios de la sierra de esa entidad, así como algunos corredores de drogas que cruzan por Sonora y Sinaloa, señalaron autoridades federales.

En ese contexto, el gabinete de seguridad del gobierno federal considera que en los primeros nueve meses de este año, 41 por ciento de las armas involucradas en crímenes cometidos en territorio nacional provenían de Texas, 19 por ciento de California, 15 por ciento de Arizona y 25 por ciento del resto del territorio estadunidense.

La agencia para el control de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) tiene un Centro Nacional de Rastreo que mantiene un intercambio de datos permanente con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) sobre el armamento comprado en Estados Unidos y recuperado en México.

 

De acuerdo con sus registros históricos, entre 2006 y 2010 la mayoría de transacciones ilegales de armas que fueron detectadas ocurrieron en las fronteras entre los estados de Arizona y Sonora, así como en Texas y Tamaulipas.

Las cifras señalan que más de la mitad de las armas que ingresan de forma ilegal a México por estos puntos fronterizos son fusiles y pistolas.