cultura | 07 de Octubre de 2018

En 1914, tripulación del biplano Sonora arrojó explosivos al buque Guerrero en Topolobambo Foto de archivo

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Gustavo Castillo García / La Jornada
Ciudad de México, 7 de octubre.- Hace 75 años se fundó la Escuela de Aviación Naval; sin embargo, la historia refiere que el primer combate aeronaval en el mundo se registró en el puerto de Topolobampo, Sonora, el 15 de abril de 1914 durante la Revolución Mexicana en apoyo a Venustiano Carranza. Actualmente en esta institución dependiente de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) se capacita a los hombres y mujeres que en todo tiempo requiere el país, afirmó el capitán de fragata, piloto helicopterista, Adrián Omar del Ángel Zúñiga.

En entrevista con La Jornada, el capitán Del Ángel Zúñiga y la teniente de navío de sanidad naval, especialista en medicina aero-espacial, Mariana Sánchez González, resaltaron que la escuela de Aviación Naval, que se localiza en La Paz, California Sur, busca que sus egresados cuenten con los más altos estándares educativos.

Con el fortalecimiento de las capacidades operativas a lo largo y ancho de la geografía nacional, esta institución responde a la confianza que los ciudadanos depositan en la Armada, ya que al incrementar el poder aéreo se salvaguarda la vida humana en la mar, se refuerza la vigilancia marítima, se protege el medio marino, se proporciona ayuda humanitaria, y se auxilia a los conciudadanos cuando más lo necesitan.

El recuento histórico menciona que el capitán Gustavo Salinas Camiña y el mecánico naval Teodoro Madariaga hicieron explosivos rudimentarios con trozos de tubería y granadas con cargas de dinamita, los cuales fueron arrojados al sobrevolar el buque Guerrero, lo que causó pánico entre los marineros y algunos realizaron disparos en contra del biplano Sonora sin causarle daño alguno, con esto logró que el barco abandonara el lugar.

“Hoy se cuenta con aeronaves de última tecnología y los apoyos necesarios para brindar a la población y la mayor de las capacidades para lo que se requiere, como ayuda humanitaria y evacuaciones médicas.

Con las nuevas atribuciones, como las capitanías de puerto, ya no sólo son las tareas de superficie, sino también la custodia de costas que suman más de tres millones de kilómetros cuadrados, lo que se debe vigilar, y para ello se les capacita de manera cotidiana.

Al respecto, la teniente Marian Sánchez González, egresada de la escuela de medicina aeroespacial de Estados Unidos, informó que ella labora como médico de vuelo, y que esta conmemoración significa un reconocimiento a la labor de capacitación para quienes tienen vocación de servicio al pueblo de México.

Refirió que en la Semar existe una política de equidad de genero, lo que permite que las mujeres se puedan desarrollar en cada una de sus especialidades, además de contar con el apoyo de sus compañeros varones lo que hace que la labor sea gratificante.