Baja California | 07 de Febrero de 2018

Mientras se busca solución jurídica a la pérdida de su patrimonio, afectados por el derrumbe rescatan lo poco que queda de sus pertenencias. Foto Antonio Maya

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Antonio Maya

Tijuana, 7 de febrero. - En medio de gritos, reclamos y desesperación de familias que perdieron su hogar de la noche a la mañana fueron recibidos el gobernador del estado, Francisco Vega de la Madrid, y el alcalde de la ciudad, Juan Manuel Gastélum Buenrostro, quienes se presentaron en el lugar tres días después del desastre provocado por una constructora que hizo movimientos de tierra indebidos.

Aun así, vecinos de la colonia Lomas del Rubí decidieron esperar al resultado de las mesas de trabajo que se instalaron para analizar las causas del derrumbe y la posibilidad de recuperar lo perdido.

Durante la reunión de casi dos horas que sostuvieron el martes con los mandatarios en la avenida Grupo Liberal Patria, los afectados dijeron estar hartos dormir y comer en la calle e insistieron en que no están dispuestos a irse al albergue que acondiciono el ayuntamiento en Santa Fe, pues les queda retirado a la mayoría de las familias que ahí habitan y prefieren estar cerca de las pertenencias que les quedan por temor a la rapiña.

A Gastélum Buenrostro -a quien lo acompañaron varios integrantes de su gabinete- le cuestionaron que antes solo había visitado el lugar donde se realizan obras de “remedición” que su administración ordenó a la empresa Melo que construye un fraccionamiento aledaño a la colonia, y no al área afectada; le reclamaron mayor seguridad y como respuesta el mandatario se comprometió a designar una decena de agentes.

Aprovecharon la presencia de ambos mandatarios para pedir apoyo en alimentos, cobijas y la instalación de un albergue cerca del área. Se les ofreció buscar un lugar cerca de la colonia donde la vida cotidiana se vio trastocada en unos cuantos días; ahí, una madre de familia comentó que por el momento no está llevando a sus hijos a la escuela porque sus uniformes escolares se perdieron junto con su casa.

A las expresiones de reclamo, el gobernador Vega de Lamadrid respondió que están en su derecho de presentar cualquier tipo de denuncia, siempre y cuando se cuente con peritajes que identifiquen las causas del derrumbe para que en caso de que Grupo Melo (que participa en las mesas de trabajo que iniciaron el lunes) no quiera hacerse responsable por los daños, puedan demostrar los hechos ocurridos en un litigio.

 

Todo se fue de la noche a la mañana
El pasado fin de semana el ayuntamiento informó que eran 89 las casas dañadas a causa de los deslizamientos provocados por los movimientos de tierra en el fraccionamiento Valle Pedregal de la fraccionadora Grupo Melo; el Ayuntamiento dijo que había ordenado a la empresa realizar trabajos emergentes para contener un mayor desastre.

Unos días antes Protección Civil confirmó a La Jornada Baja California que eran 51 viviendas las que se habían etiquetado con engomados, de las 70 casas que se encontraban en el polígono afectado, pero el desastre avanzó.

Lo que fue un barrio familiar donde algunos vivieron décadas y otros nacieron o crecieron ahora está irreconocible. Hay casas que se hundieron hasta 10 metros y otras que quedaron en el voladero; en otras solo se pueden ver grietas y caminar por el lugar causa temor porque los movimientos -y ruidos constantes del subsuelo- no cesan, aunque los afectados s se sobreponen y caminan entre los escombros para rescatar lo que pueden de sus pertenencias. 

En algunos casos los que pueden solventar el costo de una bodega han llevado sus pertenecías a esos lugares, en otros, las familias se turnan durante la noche para hacer guardia afuera de los predios que solían ser sus hogares para evitar la rapiña, aunque el Ayuntamiento asegura que dispuso vigilancia especial.

Los vecinos aseguran que no son 89 las familias afectadas, sino que son más debido a que en algunos terrenos había cuatro o seis departamentos y en algunos casos eran dos familias las que vivían en los domicilios.

“Esa noche pasó todo, esa noche perdimos todo, perdimos nuestra vida, yo nací aquí, crecí aquí, esta es mi colonia, no nada más perdimos una casa, perdimos nuestra vida, nuestros vecinos, y eso no les afecta porque ustedes tienen su casa tienen su vida digna y esto no es una vida digna”, expreso Atalía Ramos, entre lágrimas al gobernador y al alcalde.

La reunión del martes -que se realizó frente a una de las casas que utilizada como depósito de despensas donadas a los afectados- fue escenario de reclamos para los mandatarios a quienes les cuestionaron que tardaran tres días en visitarlos para buscar alguna solución; les recordaron que cuando buscaban su voto en tiempo electoral no escatimaron en tiempos y la ausencia de los primeros días posteriores al desastre le hizo pensar que los tenían en el olvido.

Rodeados por sus respectivos equipos de seguridad y funcionarios municipales, Francisco Vega de la Madrid y Juan Manuel Gastélum llegaron con las familias afectadas a las 2 de la tarde del martes para escuchar la problemática que enfrentan los residentes de Lomas del Rubí; dieron como solución, por el momento, las mesas de diálogo.

El gobernador, quien fue con el subsecretario de Gobierno, Enrique Méndez, les dijo que de esa forma podrán conocer las reales necesidades de los afectados, y tras las casi dos horas de reunión, algunas personas dijeron estar optimistas de las posibilidades la solución. Algunas piden que se rehabiliten los terrenos que ocuparon sus hogares y se les indemnice por las pérdidas.

El alcalde Juan Manuel Gastélum Buenrostro fue acompañado por el secretario de Gobierno Municipal, Leopoldo Guerrero; los titulares de Desarrollo Urbano y Ecología, Alejandro Lomelín; de Seguridad Pública, Marco Antonio Sotomayor Amezcua; de Desarrollo Social Municipal, Mario Osuna Jiménez; el director de Protección Civil, Rito Portugal, y la delegada de San Antonio de los Buenos, Guadalupe Barrón. 

Para iniciar las mesas de trabajos con los afectados; dentro de las peticiones que hicieron los residentes fueron que el gobierno les diera la certeza que se les apoyaría con la seguridad, a lo que Gastélum Buenrostro contesto “he indicado que diez policías estén recorriendo el área para brindarles seguridad”, por parte del gobierno estatal se instaló una caseta de seguridad para prevenir actos delictivos en esa parte de la colonia.