diputados federales | 05 de Diciembre de 2018

Diputado Ricardo de la Peña Marshall Foto Twitter

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Redacción

Ciudad de México, 5 de diciembre.- Al instalar los trabajos del Consejo Editorial de la LXIV Legislatura, su presidente, el diputado Ricardo de la Peña Marshall (PES), afirmó que la lectura es herramienta fundamental para que gobierno y sociedad dirijan sus esfuerzos a consolidar políticas públicas que conviertan a México en un país permanentemente preparado. Ya que esta actividad contribuye a formar una sociedad menos vulnerable y con mayor desarrollo.

Asimismo, precisó que, el reto de quienes forman parte del Consejo Editorial de la LXIV, “es lograr que bibliotecas, editoriales y lectores trabajen de la mano” ya que la falta de lectura no sólo obedece a la falta de interés sino también, a que, en últimas fechas, “los libros se han convertido en casi un objeto de lujo”.

Por otro lado, la diputada del PRD, Abril Alcalá Padilla, manifestó que este Consejo tiene un compromiso con la pluralidad de ideas y la formación, a partir de la lectura, ya que sólo a través de ese buen hábito se logrará un país de más y mejor conocimiento.

Sarahí Gómez Cárdenas, diputada del PAN, se manifestó por reconciliar a la lectura con los procesos de enseñanza de ahí la importancia de abrir la labor del Consejo a todos los ciudadanos, a fin de que sean parte de la cultura editorial. “Debe quedar claro que la lectura abre caminos y promueve el libre pensamiento y la expresión de ideas”.

El diputado Hirepan Maya Martínez (Morena) subrayó que este órgano de la Cámara debe ser parte de una política editorial de fondo; es decir, no sólo tiene que concretarse a la publicación de libros, sino influir en la toma de decisiones que fortalezcan a la industria del libro.

Estimó indispensable abrir espacio a los editores independientes, así como a las editoriales universitarias y propiciar comunicación con la Secretaría de Cultura. “También tenemos que apoyarnos en la tecnología para acercar las publicaciones a toda la población mediante descargas gratuitas, debido a que los libros son caros y hasta considerados como objetos de lujo”, concluyó.