Chihuahua | 05 de Septiembre de 2017

Mujeres indígenas en la Ciudad de México, en junio pasado Foto Carlos Ramos Mamahua

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La corresponsalía

Chihuahua, 5 de septiembre.- Mujeres indígenas de la Sierra Tarahumara podrán denunciar delitos como violencia familiar, acoso, violación y lesiones ante la Fiscalía Especializada de la Mujer, con la apertura de una oficina de atención en la localidad de Creel, municipio de Bocoyna, la nueva sede es resultado de una solicitud del Instituto Chihuahuense de la Mujer, que identificó la región como área de atención prioritaria debido a la alta incidencia de delitos de género.

De acuerdo con la titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer, Wendy Paola Chávez, el principal objetivo es generar confianza en las mujeres indígenas para que denuncien, además de llevar a cabo trabajo institucional para conocer el comportamiento de los delitos de género e implementar protocolos y acciones para proteger a las niñas y mujeres indígenas.

“Uno de los mayores retos será desarraigar malas prácticas como los acuerdos previos en delitos como la violencia familiar, ya que son prácticas que obstaculizan la denuncia y no permiten brindar atención adecuada a las víctimas”, expuso.

La nueva oficina recibirá denuncias las 24 horas de los 365 días del año, además la Fiscalía Especializada de la Mujer contempla proporcionar atención especializada y con perspectiva de respeto a los derechos de los pueblos originarios.

Desde el año 2013, el Instituto Chihuahuense de la Mujer ha documentado casos de violencia contra la mujer en comunidades de la Sierra Tarahumara, expedientes en los que las víctimas son mujeres indígenas que han sido agredidas por sus esposos, sin que exista una denuncia penal al respecto ya que se trata de delitos que se cometen en zonas rurales apartadas.

Entre los casos más graves se enumera el de una madre de familia atada a un árbol y una mujer que fue lesionada por su esposo con un hacha, los cuales implicaron un tratamiento especial.

Los reportes de trabajadoras sociales y personal de campo del Instituto Chihuahuense de la Mujer alertaron sobre la necesidad de fortalecer la presencia institucional en la Sierra Tarahumara, a través de estrategias de inclusión que permitieran a la población indígena femenina tener acceso a la justicia.

En mayo pasado el programa “Ministerio Público Itinerante” recogió decenas de denuncias de habitantes de Creel y comunidades aledañas, se proporcionó además orientación jurídica y legal con ayuda de un traductor a mujeres víctimas de violencia familiar.

La Fiscalía Especializada de la Mujer trabaja también en la implementación del Protocolo Alba y Alerta Ámber en el municipio de Guachochi, para brindar atención especializada a los casos de ausencia de mujeres en comunidades de población indígena como Guachochi, Morelos, Batopilas, Yokivo y Ciénega de Ortiz.