Baja California | 05 de Julio de 2015

Inciden otros factores de tipo climático: hay más luz solar, más calor y humedad, elementos que modifican los ritmos hormonales y producen una mayor estimulación sexual. Foto Archivo La Jornada BC

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Redacción

Ensenada, 5 de julio.- En esta temporada de verano, los padres deben aumentar su nivel de comunicación con sus hijos adolescentes ya que la relajación de las reglas durante este periodo hace que los jóvenes se sientan liberados y realicen actividades que no harían en otra época del año, como aumentar su actividad sexual, informó Claudia Sotelo Arias, directora del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (Ceepi).

"Pero no solo hablamos de sexo. Aquí vienen las prácticas y los riesgos colaterales, como el abuso del alcohol y el uso de las drogas. Sabemos que en esta época de verano hay más accidentes derivados de ello”, manifestó la doctora.

Sotelo Arias explicó que los psicólogos del Ceepi, que opera en diversas partes de la República, detectaron que los jóvenes más vulnerables son aquellos cuyos padres no tienen un fuerte vínculo afectivo con ellos.

"No tienen comunicación con sus papás; se sienten solos y poco valorados. Entonces recurren a los grupos de amigos para obtener cariño o se van al otro extremo: tampoco se vinculan con los otros jóvenes y lo único que desean es obtener placer sexual, con todos los riesgos que puede acarrear".

Explicó que, durante el verano, hay un aumento en la actividad sexual entre los adolescentes. Lo anterior obedece principalmente a la relajación de las reglas: los padres controlan menos a los hijos porque no hay obligación por cumplir en horarios ni estudios, y en consecuencia, los jóvenes se sienten liberados porque el tiempo libre es mayor.

"En esta época se intensifican las actividades grupales entre los adolescentes: lo más importante son los amigos, y eso los lleva a realizar cosas que no harían en otra temporada del año”, explicó.

Pero, dijo, también inciden otros factores de tipo climático: hay más luz solar, más calor y humedad, elementos que modifican los ritmos hormonales y producen una mayor estimulación sexual.

La especialista comentó que durante los días veraniegos se presenta menos inhibición y por ende, se intensifica la búsqueda de la satisfacción inmediata en todos los sentidos.

“Esto conlleva a riesgos que van desde embarazos no deseados, abuso de anticonceptivos como la píldora del día después, enfermedades de transmisión sexual e incluso violaciones y/o abuso sexual”.

Finalmente, Sotelo recomendó a los padres determinar con sus hijos que, aunque son vacaciones, hay reglas y todos deben respetarlas.

“El hogar no es un hotel donde cada uno entra a la hora que quiere: debe haber horarios. También se debe hablar de sexo. Es necesario platicar de los riesgos de tener relaciones sexuales y de la responsabilidad que conlleva. Asimismo, los padres deben dar a los hijos contención y una buena manera es decirle "No", cuando se sabe que están en riesgo. Por último, es necesario entender que se deben realizar actividades familiares donde verdaderamente haya convivencia e incluso invitar, en ocasiones, a los mejores amigos de los hijos”, expuso.