diputados federales | 05 de Junio de 2019

Se realizó la séptima Jornada de Protección Civil, del Palacio Legislativo de San Lázaro. Foto tomada de @CNPC_MX

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Redacción
Tijuana, 5 de junio.- El director de Protección Civil de la Cámara de Diputados, Isaac Valencia Fornaguera, señaló que uno de los retos más grandes que enfrenta la dependencia a su cargo es la inclusión de las personas con discapacidad, en las tareas de salvaguarda en casos de emergencia. 

Durante la séptima Jornada de Protección Civil, del Palacio Legislativo de San Lázaro, el funcionario afirmó que “las personas con discapacidad no pueden ser parte de la emergencia, sino agentes de las soluciones; es decir, partícipes y herramientas útiles que permitan multiplicar los esfuerzos en materia de seguridad”. 

Las jornadas organizadas por la Cámara de Diputados tienen el propósito de difundir los principios de la cultura de autoprotección, a fin de incrementar de manera significativa la probabilidad de éxito ante una contingencia. 

El trabajo de la Comisión es buscar que las personas con problemas de audición, visión, o motriz, se reconozcan como primeros actores de protección civil para auto preservarse y con la facultad para ayudar a otros que estén en la misma condición, en transmitirles información en caso de emergencia. 

La fundadora de la Asesoría para el Manejo Adecuado de la Discapacidad (AMAD), María Fernanda López Mendiolea, en su ponencia “Cómo crear una Cultura Inclusiva”, dijo que el manejo adecuado de la discapacidad que permite su inserción a la sociedad requiere de un modelo de accesibilidad, pero no sólo de infraestructura, sino de actitud. 

Aseguró que para crear una sociedad inclusiva se debe entender cómo se trata a las personas con discapacidad y que este tema se vuelva cotidiano y se conviva con ellas en las instituciones de enseñanza y espacios laborales, y se les deje de segregar. 

Hacen llamado a prevenir las quemaduras en menores 

Por otra parte, la representante de la Fundación Michou y Mau, Virginia Núñez Luna, urgió a reforzar los programas y estrategias de prevención que eviten quemaduras porque en México se registran 124 mil pacientes al año con este padecimiento, donde el 30 por ciento son niños menores de cinco años y 32 por ciento adolescentes. 

Resaltó la importancia de difundir campañas preventivas, porque nadie está exento de sufrir una emergencia de esta índole, cuya atención es un reto al exigir asistencia médica integral, con un alto costo económico, que requiere el apoyo de la familia y sociedad, para evitar la discapacidad del paciente. 

En México y en el mundo, más del 56 por ciento de los pacientes que sufren quemaduras, son de ingresos bajos y medios. La tasa de mortalidad en niños de estos estratos económicos es siete veces mayor en comparación a los infantes con más recursos. 

La mortalidad en México por estos casos registró 721 decesos en el 2000, y de 528 en el 2013; otro dato a resaltar es que el 70 por ciento de los infantes se queman en el hogar, convirtiéndose en el lugar más inseguro.