méxico | 05 de Mayo de 2019

Los dirigentes indígenas asesinados. Foto CIPOG-EZ

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Elio Henríquez / La Jornada

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 5 de mayo.- El Congreso Nacional Indígena (CNI), el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), condenaron el secuestro y asesinato de José Lucio Bartolo Faustino y Modesto Verales Sebastián, ocurridos en Guerrero.

El 4 de mayo, alrededor de las 15 horas, “nuestros compañeros participaron en una reunión con otros miembros del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero”, pero “en el camino de regreso a sus comunidades fueron secuestrados y asesinados por grupos narco paramilitares que operan en la región con la complicidad y protección de los tres niveles del mal gobierno, que con desprecio y mentiras simulan atender las demandas de seguridad y justicia de las comunidades indígenas, las cuales resistiendo, denunciaron reiteradamente ante el gobierno federal la impunidad con la que el criminal Celso Ortega lleva la violencia a sus comunidades”, agregaron.

En un comunicado conjunto señalaron que “nuestros compañeros asesinados y sus comunidades llevan años organizando su Policía Comunitaria para resistir la violencia, la extorsión y la imposición de la siembra de la amapola por parte de dos grupos criminales, Los Ardillos y Los Rojos, quienes controlan las presidencias municipales de la región, cuentan con la complicidad del Ejército Mexicano y de las policías estatales y municipales e incluso lograron imponer, en algún momento, a uno de sus líderes como presidente del Congreso del estado de Guerrero”.

Dijeron que Bartolo Faustino era integrante del Concejo Indígena de Gobierno y Verales Sebastián, delegado del CNI; ambos eran nahuas, promotores del Cipog-EZ, organización miembro del CNI-CIG.

Las agrupaciones responsabilizaron “de este cobarde crimen a los tres niveles del mal gobierno por ser cómplices de la represión hacia la organización de los pueblos en la defensa de sus territorios, así como también de la seguridad e integridad de nuestros hermanos del CIPOG-EZ”.

Exigieron que se haga justicia por el doble homicidio, al tiempo que enviaron “el abrazo solidario del CNI, el CIG y del EZLN a sus familiares, así como también nuestra convicción de seguir los caminos de autonomía y dignidad que ellos, nuestros compañeros que hoy nos faltan, nos señalan con su luz y su ejemplo”.

Denunciaron “la agudización de la represión neoliberal en contra de los pueblos, naciones y tribus originarias que no estamos de acuerdo con sus proyectos de muerte en Guerrero y en todo México, ni con la violencia de la que se sirven para imponerlos y reprimir, secuestrar, desaparecer y asesinar a los que decidimos sembrar un mundo nuevo desde las geografías indígenas que somos”.