méxico | 04 de Noviembre de 2018

"No es lo mismo una consulta ciudadana a la obligación que tienen quienes serán autoridades de obtener el consentimiento de los pueblos originarios cada vez que se prevean medidas legislativas y administrativas susceptibles de afectarnos directamente”. Foto María Luisa Severiano / La Jornada

Por

Por 

Javier Salinas Cesáreo /  La Jornada
Tecámac, 4 de noviembre.- Vecinos y autoridades auxiliares de 15 poblados de los municipios de Tecámac, Zumpango y Ecatepec; así como organizaciones sociales, defensoras de derechos humanos y del medio ambiente; conformaron el Frente de Pueblos Originarios en Defensa del Agua, en contra de la determinación de construir el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en la Base Aérea de Santa Lucía.

En asamblea, determinaron la creación del Frente, que definió un plan de lucha con más de 20 puntos y entre sus primeras acciones es hacer un llamado al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y a su equipo de trabajo, a reunirse y entablar un diálogo para exigirle la no edificación del NAIM en Tecámac por lo impactos negativos que traerá.

Durante la reunión, celebrada la noche del sábado y que se prolongó por casi seis horas; los participantes constituyeron el Frente, que quedó conformado por 15 pueblos originarios, a través de sus representantes por usos y costumbres, sistemas comunitarios, autoridades auxiliares, delegados y vecinos.

Se planteó como eje principal el diálogo, pues no existe el ánimo de tener una confrontación irracional con el gobierno electo de AMLO, y que a partir del próximo primero de diciembre asumirá el poder.

“El espíritu es buscar y propiciar el diálogo y el buen entendimiento con el gobierno electo y no existe el ánimo de una confrontación con el gobierno electo. Hubo planteamientos, incluso que se le reconoce como un gobierno legítimo como el que no había habido en el México reciente”.

“Esperamos no encontrar en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador una actitud de imposición, intolerancia, cerrado al diálogo o peor aún, represiva; contra todo esto y más dolores el pueblo mexicano votó el 1 de julio pasado, por eso deseamos que esa larga y oscura etapa haya quedado atrás en nuestro país”, dijeron.

Los vecinos y dirigentes de varias organizaciones de Tecámac y Zumpango han manifestado que la construcción del NAIM en Santa Lucía traerá como como principal impacto la disponibilidad del agua, pues actualmente los mantos acuíferos de la zona enfrentan una sobreexplotación.

Afirmaron que la subcuenta de Texcoco y la subcuenta Cuautitlán-Pachuca, que pertenecen ambas a la Cuenca de México, se encuentran sobre explotadas entre el 500 y 800 por ciento. “Significa que el cambio de lugar del megaproyecto mantiene el riesgo de generar una insustentabilidad hídrica en todo el Valle de México, es decir, un aeropuerto en Santa Lucia, como en Texcoco, generaría un colapso en el acceso al Derecho Humano al Agua en toda la región”.

También destacaron que para la determinación de construir el NAIM los pueblos no fueron consultados como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que obliga al Estado Mexicano a realizar una consulta libre, previa, informada, culturalmente adecuada y de buena fe en determinaciones gubernamentales, “situación que no ha ocurrido en lo más mínimo".

“Si bien es saludable que se fomente la práctica de la consulta, el referéndum, el plebiscito en las democracias contemporáneas, no debemos confundirnos. No es lo mismo una consulta ciudadana a la obligación que tienen quienes serán autoridades de obtener el consentimiento de los pueblos originarios (indígenas o equiparables) cada vez que se prevean medidas legislativas y administrativas susceptibles de afectarnos directamente”, expresaron.