Chihuahua | 04 de Noviembre de 2017

Misa binacional en Ciudad Juárez, Chihuahua y El Paso, Texas Foto Rubén Villalpando

Por

Por 

Rubén Villalpando, corresponsal

Ciudad Juárez, 4 de noviembre.- Cientos de personas se reunieron en la orilla del río Bravo, a la altura del centro de Juárez y El Paso, Texas, donde 36 sacerdotes de las Diócesis católicas de El Paso, Las Cruces y esta ciudad celebraron una misa fronteriza cerca del puente Santa Fe para recordar a los 355 migrantes que murieron cruzando a los Estados Unidos en busca de trabajo y esperanza de tener una mejor vida y miles en los últimos 20 años.

Los participantes, en su mayoría jóvenes y personas deportadas provenientes de México y Estados Unidos se reunieron a la orilla del río Bravo, bajo fuerte dispositivo de seguridad de autoridades migratorias norteamericanas para realizar la misa en honor a los migrantes que han muerto en la búsqueda de lo que llaman “'sueño americano”, al tratar de cruzar a Estados Unidos.

En esta frontera, durante este año 20017 existen reportes de al menos 11 personas que han muerto en su intento de llegar a los Estados Unidos y por ese motivo, en el lugar seleccionado para este evento estuvieron los curas y gente de las diócesis de Ciudad Juárez, El Paso y Las Cruces, así como feligreses que establecieron un puente de madera sobre el río que representa un símbolo sobre los muros.

Previo a la misa, en el lado mexicano se dio la presentación de una 20 de banderas que simbolizaban la diversidad de los migrantes, aparte de que personas deportadas, jóvenes y adultos, así como monjas, llevaban cruces y globos blancos.

La eucaristía inició a las 10 de la mañana y fue encabezada por el Obispo de El Paso, Texas, monseñor Mark Joseph Seitz que en español ofició misa, después de explicar en sistemas de sonido colocado en ambos lados de la frontera, que la misa fronteriza forma parte de una colaboración de las tres diócesis de nuestra región que lleva ya 18 años celebrándose, pero se tuvo que cambiar de sede porque en la zona de Anapra, donde era tradicional ya no se puede debido a que autoridades de los Estados Unidos concluyeron un muro para sustituir una malla que había en la zona y ahora no se pueden ver los participantes de ambos lados.

Informaron en un comunicado conjunto “que ven la necesidad de celebrar la misa, ya que hay un gran debate sobre inmigración y discriminación en Estados Unidos”.

Explican que esto se debe a “las propuestas federales del gobierno de los Estados Unidos de construir un muro fronterizo e incrementar las deportaciones de inmigrantes indocumentados, así como iniciativas estatales como la Ley SB4, conocida como la Ley ‘Muéstrame tus Papeles’”.

El obispo de Ciudad Juárez, Monseñor José Guadalupe Torres Campos, quien no estuvo presente por un compromiso en la ciudad de México hizo, por escrito, “un llamado de alerta a la comunidad diocesana, para ofrecer ayuda y apoyo a los migrantes mexicanos y de otras nacionalidades que viven en Estados Unidos y Juárez ante la llegada de Donald Trump a la presidencia de aquel país”.

Mediante una carta dirigida a la comunidad de Ciudad Juárez y publicada en el periódico de la diócesis Presencia, el obispo dijo que “hace eco del mensaje del Papa Francisco para la 103 Jornada Mundial del Emigrante y refugiado, en el que invita a todos a poner especial atención en los emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz.”

Tras citar un fragmento del mensaje, que asegura que la migración es un fenómeno que cada vez más adquiere “la dimensión de una dramática cuestión mundial”, el obispo recuerda que a la población de la región fronteriza de Ciudad Juárez y El Paso los pone en alerta el inicio de una nueva administración en Estados Unidos.

“Para quienes formamos parte de esta Iglesia Diocesana, un acontecimiento nos pone en alerta y nos precisa a ofrecer ayuda y apoyo a nuestros hermanos mexicanos y de otras nacionalidades que viven en los Estados Unidos de Norteamérica con estatus migratorio incierto: es la llegada a la Presidencia de aquel país del Sr. Donald Trump”, dice la carta.

El obispo reitera que la diócesis seguirá trabajando en la atención a los migrantes a través de la Casa del Migrante y Casa de Retiros, ambas en Juárez, y asegura que, de ser necesario, se habilitarán espacios en parroquias para atender a personas deportadas, en caso de que se presenten”.

La Iglesia Diocesana representada por la Casa del Migrante, pidió por los migrantes y refugiados, en la Misa presidida por el padre Javier Calvillo.

Sondeo

¿Quién es responsable del incremento de homicidios en Tijuana y el estado?