Baja California | 04 de Julio de 2015

Autoridades del sector Salud han emprendido campañas para combatir a las garrapatas que provocan la rickettsiosis Foto Cortesía Isesalud

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Lorena Rosas y Antonio Heras

Tijuana, 4 de julio.- La diferencia entre la vida y la muerte se encuentra en la respuesta del sistema inmunológico, en la oxigenación y fortaleza de las células, en la prevención e higiene y en la forma oportuna de abordar el problema de salud, sostiene el doctor Jorge Jesús Field Cortázares, pediatra infectólogo e investigador sobre rickettsia.

“Con clima bastante distinto, pero tenemos mucha similitud, aquí en Ensenada también tenemos perros, los tenemos dentro de casa; también tenemos garrapatas y además pulgas, tenemos colonias y lugares con tierra, sin pavimento; tenemos pobreza, tenemos falta de higiene y yo me pregunté al presentarse los primeros casos de infectología del 2009 por qué nada más en Mexicali ha estado pasando eso y en Ensenada no había un solo caso”.

“La prueba de Elisa nos arrojó que 12 de los 386 pacientes de Ensenada sí habían tenido  rickettsiosis, estaba en la sangre; entonces Ensenada no estaba libre de la rickettsia”.

Asegura el especialista infectólogo que desde ese primer brote se habían esforzado gran parte de los médicos locales para que no sucediera ningún caso como el del niño de seis años, habitante del poblado de Santa Rosa, en la delegación de La Misión, quien murió contagiado de rickettsia el 2 de mayo pasado; fue el primer fallecimiento que se registró en Ensenada.

Signos y síntomas de la rickettsia: fiebre, cefalea, náusea, dolor abdominal, vómito, mialgias, artralgias, datos meníngeos, convulsiones, exantema. El total de defunciones entre los casos sospechosos en Mexicali fue de 13 entre diciembre y enero de 2009, pero sólo hubo ocho muertes confirmadas por el CDC, Control y Prevención de Estados Unidos. Esto le permitió presentar en la Academia Nacional de Ciencia Médica y en otros foros nacionales e internacionales los resultados de sus investigaciones.

Destaca en su investigación el doctor Jorge Field que a su ingreso a hospital los pacientes con cuadro más agudo han llegado a ser diagnosticados de primera intención como meningitis bacteriana, choque séptico, falla orgánica múltiple, encefalopatía hepática, neumonía, infección de vías urinarias, exantema en estudio, edema agudo pulmonar, apendicitis, choque hipovolemico, fiebre tifoidea, entre otros, ya que los médicos sin examen de laboratorio no suponen que pudiera tratarse de rickettsiosis.

UABC guardó 10 años evidencia de garrapatas contaminadas

Durante una década, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) mantuvo en un refrigerador de la Escuela de Ciencias Veterinarias la evidencia de lo que después representaría un daño a la salud pública en esta ciudad fronteriza.

Garrapatas, consideradas transmisoras de rickettsiosis a través de perros, que ha dejado cerca de cien muertos en esta entidad, la mayoría niños y adolescentes, fueron congeladas ante lo que autoridades consideraron falta de tecnología para desarrollar sus efectos en la población. 

Mientras aumentaba el número de muertes y se vivía un clima social de desconfianza, se realizaron estudios clínicos y de laboratorios, además de mesas de trabajo entre especialistas de instituciones de salud y universidades hasta que se determinó que se trataba de una especie de ricktessiosis o fiebre manchada de las montañas Rocallosas.

Cuando se dio a conocer el diagnóstico, en una reunión a mediados del segundo semestre de 2009, los representantes de la UABC dijeron que habían detectado esta enfermedad a finales de la última década del siglo XX y decidieron mantener en congelamiento varios ejemplares de garrapatas portadores de rickettsia.

Esta historia se mantuvo bajo resguardo en las instalaciones universitarias, en los pasillos del Hospital General, en las oficinas de la Secretaría de Salud y en los informes oficiales, lo cual fue confirmado a La Jornada Baja California por tres testigos que recordaron el suceso.

Por lo anterior, se desconoce la estadística de muertes por rickettsia durante esa década.

Estudios y mediciones

Las muertes se concentraron en Los Santorales, donde la Secretaría de Salud detectó, entre los factores de riesgo, la presencia de fauna nociva, la instalación de una industria carnícola, los efectos de lagunas de oxidación, los estragos de la planta termoeléctrica, servicios públicos deficientes, el uso de plaguicidas, los canales de riego y de aguas negras que se desbordaron a principios de año y la quema inmoderada de maleza.

En octubre de ese año se determinó que 64 por ciento de los perros de Mexicali eran portadores de rickettsia, bacteria que habría provocado la muerte de 13 adolescentes a principios de 2009 en la zona de Los Santorales, reveló una investigación de un grupo de especialistas de Japón, Estados Unidos y México.

Encabezado por Luis Tinoco Gracia, epidemiólogo de la UNAM, el estudio se basó en una muestra de mil 500 canes callejeros y caseros de más de 40 colonias.

Entre las medidas destacó el sacrificio de 400 perros portadores del vector ordenado por la Dirección de Servicios Médicos Municipales, a cargo de Alberto Gruel, aunque la instrucción fue atribuida a José Guadalupe Bustamante, secretario estatal de Salud.

Seis años después, un reporte de la Secretaría de Salud señaló que portaba garrapatas el 25.7 por ciento de los perros encontrados en la calle, por lo que se aplicaron más de 3 mil 500 procedimientos de desparasitación. De las cerca de 6 mil casas visitadas, 264 resultaron positivas en la detección de garrapatas, pero 40 por ciento estaba cerrada o deshabitada, por lo que quedó pendiente su diagnóstico, según reporte del Programa de Control de Garrapata Café del Perro de Isesalud que comprende de enero a mayo de 2015.

El caso más reciente de muerte por rickettsia fue en la tercera semana de junio pasado: un niño de 14 meses de la colonia Los Encinos, al sureste de Mexicali, el cual era atendido en el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social.