Baja California | 04 de Abril de 2019

La intención del FCE es fomentar la lectura, habilitar bibliotecas, llevar el libro a comunidades pequeñas o apartadas, dijo el escritor. Foto Luis Arellano Sarmiento

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Luis Arellano Sarmiento

Mexicali, 4 de abril.- La lectura es una herramienta efectiva contra el pensamiento machista retrógrada, la barbarie, el autoritarismo y la corrupción, dijo el director del Fondo de la Cultura Económica (FCE), Francisco Ignacio Taibo Mahojo, al inaugurar la FIL-UABC.

El escritor, convertido en funcionario público por el presidente Andrés Manuel López Obrador, estuvo en Mexicali para inaugurar la edición 20 de la Feria Internacional del Libro de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

Hace 20 años le tocó estar en Mexicali, precisamente en la I Edición de la Feria, recordó Taibo II y dijo: “El libro es nuestra punta de lanza, es estar en territorio sano, pisar una Feria del Libro, es estar en territorio de la salud mental contra la barbarie, es el territorio donde ganas un lector y pierdes un sicario, donde construyes una manera solidaria de entender la realidad; leer de por sí, leer literatura, es un acto subversivo.

"En el momento en que abres una novela y te conviertes en otro, lees con la mirada del personaje, con la visión, con las emociones”, refirió el director del FCE minutos después de cortar el listón inaugural de la feria, que en su edición de 2018 recibió 52 mil 500 visitantes.

Dijo tener poco más de 70 días al frente de la editora pública de libros, y haber puesto en venta la Colección “Vientos del Pueblo”, con precios que van desde los 11 a los 20 pesos por ejemplar.

La intención es fomentar la lectura, habilitar bibliotecas, llevar el libro a comunidades pequeñas o apartadas, y con un precio accesible, eso es lo que ha hecho en 21 lugares que ha visitado como director del FCE, dijo el autor de Algunas nubes y Cosa fácil.

Indicó que dirigirá el Fondo desde la provincia, porque “basta ya de la `chilanguización` del Fondo, en unas oficinas lujosas en el Ajusco”.

Con la responsabilidad de funcionario público, dijo, “estoy escribiendo media hora diaria de 7:00 a 7:30 de la mañana. No quiero dejar de escribir, pero tampoco tengo tiempo”.