mundo | 03 de Diciembre de 2018

Debido a la inexistencia de un censo oficial, los gobiernos desconocen las cifras de migrantes connacionales y extranjeros que fueron aceptados para iniciar su trámite en Estados Unidos. Foto Víctor Camacho / La Jornada

Por

Por 

Antonio Heras / La Jornada

Tijuana, 3 de diciembre.- A cuentagotas, el gobierno de Estados Unidos atiende las solicitudes de asilo de migrantes en la garita internacional San Ysidro, California, lo que genera una amplia concentración de centroamericanos en albergues de Tijuana pero también de mexicanos desplazados por la violencia.

Las autoridades migratorias estadunidenses atienden en promedio a 40 personas diarias que piden protección humanitaria por este puerto fronterizo, limítrofe con Tijuana, y que entre noviembre y los primeros días de diciembre, habían sumado alrededor de mil 200.

Debido a la inexistencia de un censo oficial, los gobiernos desconocen las cifras de migrantes mexicanos y extranjeros que fueron aceptados para iniciar su trámite en Estados Unidos.

Ahora la mayor parte de integrantes de la Caravana del Migrante se encuentra en el albergue instalado con el centro de baile y espectáculos de El Barretal, ubicado en la colonia Mariano Matamoros, una de las zonas con más altos índices de incidencia delictiva la urbe fronteriza.

Administrado por el Instituto Nacional de Migracion (INM), en este albergue hay registrados hasta la mañana de este lunes un total de 2 mil 122 migrantes centroamericanos, de quienes 384 son menores de edad, 376 mujeres y mil 362 varones. Todos esperan su turno en la lista de peticionarios para ingresar a la garita internacional, de acuerdo a cifras del Consejo Estatal de Atención al Migrante.

El último día de noviembre la Secretaría de Salud de Baja California clausuró el refugio temporal de la Unidad Benito Juárez, localizado al norte de Tijuana, con el argumento de que se generó insalubridad provocada por hacinamiento, pues llegó a albergar hasta 7 mil centroamericanos repartidos en la cancha de usos múltiples y campos deportivos. La lluvia que cayó en los días recientes en esa región empeoró la situación.

Se estima que afuera de sus instalaciones pernoctan alrededor de mil 400 centroamericanos que se han resistido a trasladarse a El Barretal. Incluso las cocinas que operan marinos también se acondicionaron en este terreno.

Mario Osuna Jiménez, secretario de Desarrollo Social Municipal, dijo desconocer el paradero de 2 mil centroamericanos, aunque adelantó que tal vez se regresaron, a sus países, o están en búsqueda de asistencia para su retorno a sus lugares de origen.

A través de un comunicado, la Secretaría de Gobernación informó el 1 de diciembre, ya en la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, que se definieron algunas medidas, entre estas la revisión de albergues.

Luego de la intentona de migrantes de internarse a la garita para pedir asilo, sin estar en la lista de peticionarios o brincando el cerco fronterizo, el gobierno del país vecino del norte reforzó la seguridad en la zona peatonal poniente de San Ysidro. Del lado mexicano personal del INM vigila esas áreas y pide identificación para confirmar si cuentan con visa estadunidense.