espectáculos | 03 de Diciembre de 2017

Escena de la película "Gravity" de Alfonso Cuarón Foto Warner Bros.

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Redacción La Jornada

Guadalajara, 3 de diciembre.- Durante su participación en la 31 edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el científico Miguel Alcubierre, titular del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y el productor Pablo Guisa, director de Mórbido Film Fest, hicieron un análisis de cómo es representada la ciencia en el séptimo arte.

Como parte de las actividades La FIL también es ciencia, Alcubierre señaló que el cine es un excelente medio para acercar la ciencia a todo el público y despertarle interés.

No obstante, agregó en un boletín emitido por la agencia informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, que en diversas ocasiones se da una fuerte disputa entre investigadores y cineastas porque según los primeros se transmite información imprecisa, exagerada e irreal.

Alcubierre destacó que desde sus orígenes el cine se ha interesado por representar temas científicos. Así, se han proyectado cintas que abordan aspectos científicos que van desde los viajes en el tiempo, la velocidad de la luz, la ingeniería genética y los agujeros negros hasta la inteligencia artificial.

Méliès, pionero

De hecho, la primera película que abordó un tema de astronomía fue La Luna en el Metro, dirigida por George Méliès en 1898, la cual es más una secuencia onírica que una película. En 1902, el mismo director realizó Viaje a la Luna, considerada la primera cinta de ciencia ficción.

A lo largo del siglo pasado la relación entre cine y ciencia fue mutua, especialmente entre el cine y la astronomía: las películas se inspiraban en los avances científicos y al mismo tiempo las mentes jóvenes se enamoraban de la astronomía mediante el cine, expresó el físico.

El resultado no ha sido siempre fiel a los hechos científicos. Por ello, la relación entre la ciencia y el cine ha sido tensa; con frecuencia los científicos se quejan amargamente de la falta de rigor de las películas de ciencia ficción. No obstante, en años pasados algunos cineastas se han acercado a investigadores expertos en los fenómenos naturales que quieren recrear con sus películas. Así, se han hecho filmes como Interestellar, de Cristopher Nolan, considerada hasta ahora la mejor representación fílmica de los agujeros negros.

Esto se logró, entre otras cosas, porque el científico Kip Thorne, premio Nobel de Física 2017 por el descubrimiento de las ondas gravitacionales, fue el asesor científico de la cinta.

Esto es muestra de que el cine puede ser una excelente herramienta para acercar la ciencia al público; sin embargo, hay que tener cuidado porque la ciencia ficción puede ser un poco nociva para quienes no tienen una cultura científica, ya que en ocasiones las películas muestran estereotipos erróneos.

Riesgos

Uno de los riesgos es que la gente puede ver a la ciencia como peligrosa y que se quede con la imagen del científico loco tratando de destruir el planeta; o cuando se hace mala ciencia ficción y se enseña a la gente a tener miedo a avances científicos como la inteligencia artificial o los transgénicos, porque no se presenta todo el contexto para que se pueda tener toda la información necesaria para formarse un juicio.

La mala ciencia ficción genera una especie de efecto Frankenstein, en el sentido de que la ciencia es peligrosa y hay que detenerla.

Esto en un país como México es particularmente grave, porque somos necesitamos ciencia; en naciones más avanzadas tienen más ciencia, y si aquí le empezamos a tener miedo nunca los vamos a alcanzar, subrayó Miguel Alcubierre.