espectáculos | 03 de Diciembre de 2017

La directora Eliza Hittman dice de su filme Beach Rats (fotograma superior) que es como una rebanada de vida; en tanto, la cinta Call me by your Name, de Luca Guadagnino, causó controversia por la diferencia de edades entre los personajes y una escena íntima Foto Especial

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Redacción La Jornada

Ciudad de México, 3 de diciembre.- La temporada de festivales fílmicos de 2017 vio una increíble ascenso de películas con temática LGBT de alta calidad.

Desde la biopic Battle of the Sexesa la mordedora del Oscar Call Me by Your Name, el año en curso ha desplegado una gran narrativa en el cine de este tipo. No hay que olvidar que en Estados Unidos existe un estudio sobre 100 cintas de 2016 que mostró que únicamente 1.1 por ciento de los personajes protagonistas eran lesbianas, gays o bisexuales.

Incluso, Michel Blyth, programador de un festival de cine LGBT de Londres, subraya que todavía es temprano para ver cambios en el panorama.

Sin embargo, claramente la industria está empezando a despertar las voces diversas.

The Independent platicó con algunos directores de filmes LGBT acerca de si realmente se está dando el cambio esperado en las formas de sexualidad que pueden ser expresadas en la pantalla grande.

Beach Rats, premiada en el festival de Sundance, presenta un crudo trasfondo oscuro, donde actor británico Harry Dickinson interpreta a Frankie, un hermoso adolescente angustiado y atrapado entre dos mundos. La escritora y directora Eliza Hittman explica que su filme es como una rebanada de la vida. No hay respuestas fáciles sobre Frankie. La audiencia está envuelta y confundida con el protagonista, particularmente en los momentos más oscuros. Hay consecuencias destructivas por vivir en un mundo en el que tienes que esconder quién eres.

Producciones en manos adecuadas

Battle of Sexes es el nuevo filme de la pareja de directores Valeri Faris y Jonathan Dayton (Pequeña miss Sunshine). Es una película-biografía, que para Faris y Dayton muestra cómo la publicidad se convirtió en una batalla por la equidad de los derechos sexuales.

En ella, las actrices Emma Stone y Andrea Riseborough regalan una gran actuación. Para Riseborough contar estas historias es crucial. Es verdaderamente importante que estas películas estén en las manos adecuadas. Cuando conocí a Dayton y Faris fueron muy compasivos y entendieron lo maravilloso que esta cinta podría ser y cómo resonaría con tanta gente diversa.

Call me by your Name es un asombroso filme dirigido por Luca Guadagnino. Fue tema en varios festivales. La historia se centra en el adolescente Elio (Timothee Chalamet), cuyos amoríos con el profesor Oliver (Armie Hammer) se desarrolla en un nebuloso verano en tierras rurales de Italia en los años 80.

La película no trata de romper tabúes, dice el director. Es sobre gente que se busca la una a la otra, y a través de su encuentro se explora a sí misma.

El realizador revela que tuvo dificultades para el financiamiento y la adaptación del texto, al cual no me atuve completamente. Causó controversia por la brecha de edad entre los personajes y una escena íntima.

En tanto, Angela Robinson, antes de escribir y dirigir Professor Marston and the Wonder Woman, había estado obsesionada con la verdadera pero poco conocida historia detrás de los cómics de la Mujer maravilla. La película es audaz, sexy y una bien ejecutada reinvención de la historia de origen de la superheroína. Robinson, dice, disfrutó alejándose de lo que ella ve como el omnipresente punto de vista masculino cuando se trata del deseo en el cine, mientras el intercambio de poder a través de la película es un tipo de consentimiento como preludio.

Dibujos de posguerra en la pantalla

Explica que su cinta contiene una dialéctica entre la fantasía y la realidad, seres verdaderos que exploran su sexualidad o el juego de papeles.

Tom de Finlandia, de Dome Karukoski, trae a la pantalla la historia del hombre detrás de uno de los iconos culturales gays definitorios del siglo XX: Tom de Finlandia, o más bien, el artista finlandés Touko Laaksonen, a quien se ve producir sus ilustraciones ilegales. Fue un icono de la liberación gay que intentó navegar sus deseos sexuales en Helsinki en tiempo de posguerra. Abultado y explícito, sus personajes uniformados se convirtieron en símbolo de erotismo abierto en la comunidad gay.

Para Karukoski los tabúes se quiebran una pulgada a la vez. Dice: Creo que aún quedaba algo por romper... la historia de Tom ha estado tocando a más y más personas, y con suerte que va a generar máscomprensión y una mejor sociedad para las minorías sexuales.

El realizador ve en el cine un medio poderoso por su capacidad para ampliar la perspectiva del público, “una manera importante es liberar la risa y las emociones; creando nos entretenemos emocionalmente.

Cuando esas emociones se abren se causa empatía, y ésta es la clave para un mundo mejor, concluyó.