mundo | 03 de Agosto de 2017

En la imagen Yuleni Avelica, hija de Romulo Avelica, quien fue arrestado luego de dejarla en la escuela en Los Angeles Foto Agencias

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Redacción Sin Fronteras

Ciudad de México, 3 de agosto.- En la jerga administrativa de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) se les conoce como “arrestos colaterales”. Es decir, los casos de aquellas personas que, sin tener récord criminal, ni ser prioritarias para los cuerpos de seguridad, caen por error durante una redada contra criminales e individuos de alta peligrosidad.

Podría decirse que es el clásico caso de “lo arrestaron y deportaron porque estaba en el lugar y hora equivocados”.

Durante los últimos meses de la administración del presidente Barack Obama, los “arrestos colaterales” formaban parte de los reportes rutinarios de la policía. Pero nada que ver con el aumento exponencial de los “arrestos colaterales” que se han disparado durante los primeros seis meses de la presidencia de Donald Trump.

Durante la última etapa de la era Obama sólo un 13% de los 11 millones de inmigrantes indocumentados se consideraron una prioridad de las campañas de arrestos y expulsiones exprés.

Hoy, todo esto ha cambiado. En la era Trump cualquiera que se encuentre de forma ilegal en el país, podrá ser arrestado y deportado, según confirmó el director de ICE, Tom Homan, apenas la semana pasada:

“Nosotros sólo estamos haciendo cumplir la ley”, sentenció Homan durante una conferencia en la Casa Blanca.

“Nosotros no hemos puesto en esta situación a todas esas personas. Ellas solas lo hicieron al ingresar ilegalmente al país.

“Y cuando se trata de separar a las familias, si alguien elige entrar ilegalmente en este país y permanece ilegalmente. Y además decide tener un hijo que es ciudadano estadounidense, pues son ellos quienes se han puesto en esa posición, no en el gobierno de los Estados Unidos”, aseguró al justificar su campaña de redadas indiscriminadas.

Durante el pasado mes de julio, los agentes de ICE lanzaron una de las más agresivas campañas de arrestos y deportaciones contra presuntos miembros de las pandillas Centroamericanas.

Pero, según las cifras ofrecidas por ICE, un 70% de las personas detenidas durante estos operativos fueron “arrestos colaterales”.

Es decir, de 650 inmigrantes detenidos a nivel nacional, 450 fueron arrestados porque se encontraban en las inmediaciones de estos operativos.

Durante los primeros 6 meses de la administración Trump, los casos de inmigrantes con récord criminal —en muchos casos por haber reingresado ilegalmente o haber conducido sin licencia—, se han mantenido como una constante.

Sin embargo, los nombres de padres y madres de familia sin récord criminal, como los mexicanos como José Lara López o Maribel Trujillo, se han multiplicado entre ese río revuelto de redadas indiscriminadas y expulsiones exprés.

Con la designación del ex general, John Kelly, principal impulsor de esta nueva doctrina de “arrestos colaterales”, como jefe de gabinete de Donald Trump, la expansión de estas prácticas tendrá un impacto a nivel nacional y un efecto devastador entre la comunidad inmigrante.

“El general Kelly ha estado presidiendo y facilitando una política de inmigración profundamente cruel y contraproducente”, consideró Frank Sharry, de la organización América´s Voice.

“Y el hecho de que haya ocupado, primero, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) y hoy sea el jefe de gabinete de la Casa Blanca, deja en claro que seguirá facilitando el radicalismo de Trump en materia migratoria”, añadió.

Según cifras del Migration Policy Institute (MPI), durante los primeros 100 días de la administración Trump las oficinas regionales de ICE en Filadelfia, Atlanta y Miami registraron los más importantes aumentos de arrestos de inmigrantes sin récord criminal.

En téminos porcentuales, Filadelfia experimentó un aumento del 529%, Atlanta del 460% y Miami del 400%.

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