mundo | 03 de Junio de 2015

La esposa del pastor, Marisol Cervantes, en conferencia con sus hijas mayores. Foto Armando José Mercado

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Armando José Mercado

San Diego, Cal., 3 de junio.- El Consorcio de los Derechos de los Inmigrantes en San Diego informó este miércoles que un pastor deportado a México injustamente en abril pasado podrá volver a reunirse con su familia en San Diego.

El consorcio informó que Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) accedió a que el pastor Enrique Cervantes regrese al condado de San Diego y presente su caso ante una corte de migración.

CBP dio marcha atrás a la deportación, al revisar más de un centenar de cartas de dirigentes de la comunidad y religiosos de San Diego.

El pastor entró la mañana de este miércoles por Tijuana a la garita de San Ysidro, de donde la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) lo trasladó custodiado al edificio que alberga las cortes de migración en el centro de San Diego.

La abogada de Cervantes, Ginger Jacobs, de la Unión Americana de Libertades Civiles (Aclu), esperaba que fuera liberado –posiblemente bajo fianza–, la cual su familia estaba preparada para pagar esta tarde.

Tanto la esposa de Cervantes como sus cuatro hijas son ciudadanas estadunidenses. En abril pasado, al asistir a un retiro de su iglesia, Cervantes se perdió cerca de la frontera de San Diego, y al acercarse para pedir orientación a unos patrulleros, los agentes lo arrestaron y deportaron de inmediato por San Luis Río Colorado.

Cuando Cervantes fue detenido el 25 de abril, la patrulla le negó el permiso para llamar por teléfono a su esposa.

La esposa del pastor, Marisol Cervantes, dijo a La Jornada Baja California que ella y sus hijas hicieron cien llamadas telefónicas contadas en busca del paradero de su esposo, y en ningún lugar quisieron atenderlas o les proporcionaron información u orientaciones.

Sólo supieron del paradero de Cervantes cuando desconocidos en Sonora le permitieron usar su teléfono para avisar a su familia.