cultura | 03 de Enero de 2019

Los acreedores al estímulo no necesitan someterse a concurso o solicitarlo, tienen que ser postulados por alguna institución o por el mismo consejo directivo del Fonca Foto tomada de @FCEMexico

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Carlos Paul y Mónica Mateos-Vega / La Jornada

Ciudad de México, 3 de enero.- Como parte del Sistema Nacional de Creadores, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) administra las becas vitalicias para creador emérito que reciben algunos artistas en México, de 42 mil 897 pesos al mes.

Los beneficiarios no necesitan someterse a concurso o hacer solicitud, sólo ser postulados por alguna institución o por el mismo consejo directivo de esa instancia.

Asimismo, según la reglamentación, desde 2001 pueden ingresar al esquema los galardonados con el Premio Nacional de las Artes, por lo que en octubre se incorporaron como creadores eméritos la escritora Angelina Muñiz-Huberman, la coreógrafa Rossana Filomarino, el historiador Salomón Nahmad y la maestra Leonor Farldow.

En noviembre de 2018, el consejo directivo del Fonca, basado en la suficiencia presupuestal disponible, decidió otorgar la distinción de creador emérito al poeta Alberto Blanco, a los directores teatral José Caballero y de cine Gabriel Retes y a las bailarinas Solange Lebourges y Antonia González Quiroz.

No existe una lista pública de los creadores eméritos de México, pero se sabe que son alrededor de 60 personas. De acuerdo con los lineamientos del fondo, a diferencia de los demás artistas que sí deben entregar un informe, los eméritos no.

En distintos momentos, diversos medios han difundido la inconformidad de colegas sobre la entrega de becas vitalicias a los creadores eméritos. A algunos se les reprocha beneficiarse también de otros estímulos económicos que les ofrecen El Colegio Nacional, El Colegio de México o la Universidad Nacional Autónoma de México. También se ha cuestionado que los reciban personalidades acaudaladas, la mayoría residentes en la Ciudad de México, mientras es escaso el apoyo a creadores de los estados del país.

El Estado ha otorgado además ayudas extraordinarias con el rubro de creador artístico vitalicio a artistas con problemas de salud o que ya no trabajan debido a su avanzada edad, a petición de algún miembro de la comunidad cultural.

Los primeros creadores que renunciaron a ese estímulo vitalicio fueron los escritores Ricardo Garibay, Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes.

Tanto García Márquez como Fuentes decidieron donar sus becas a la Universidad de Guadalajara para crear la cátedra latinoamericana Julio Cortázar, en su momento coordinada por Raúl Padilla, ex rector de la casa de estudios, fundador y presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Recientemente el reconocido pintor juchiteco Francisco Toledo, en una breve carta dirigida hace varios meses a Alejandra Frausto, actual titular de la Secretaría de Cultura federal, también renunció a la beca como creador emérito otorgada en 1993, la cual, según explicó el artista, usaba para financiar estudios de niños y jóvenes. El pintor anunció que ahora se hará cargo de sus becarios con recursos propios y pidió a la secretaría que lo use para ayudar a los artistas oaxaqueños que más lo necesitan.

Entre quienes reciben o han recibido becas federales como creadores eméritos se encuentran Hugo Gutiérrez Vega, Paul Leduc, Teodoro González de León, Manuel Felguérez, Elena Poniatowska, Fernando del Paso, Óscar Chávez, Carlos Prieto, Mario Lavista, Homero Aridjis, Margo Glantz, Ramón Xirau, Arturo Ripstein, Vicente Leñero, Alejandro Luna, Joy Laville, Ramón Xirau, Daniel Catán, Rafael Coronel, Ángela Gurría, Luis Nishizawa, Margarita Michelena, Carlos Monsiváis, Augusto Monterroso, Alejandro Rossi, Alberto Gironella y Raúl Anguiano.