méxico | 02 de Diciembre de 2017

En octubre ingresaron por ese concepto 2 mil 642.7 millones de dólares, según datos oficiales Foto Alberto Elenes

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La Jornada

México, 2 de diciembre.- La política antimigrante del gobierno estadunidense ha tenido un efecto directo en los montos de remesas de los trabajadores mexicanos en aquel país. En octubre, el ingreso de divisas por esa vía tocó un nuevo máximo histórico para un periodo mensual, de acuerdo con información del Banco de México. Los envíos también han sido impulsados por un aumento del empleo en aquel país y la depreciación del peso, que aumenta la cantidad en pesos cobrados por las familias en el país.

En octubre, las remesas sumaron 2 mil 642.7 millones de dólares, la mayor cifra para un periodo mensual registrada hasta ahora. Esa cantidad fue superior en 12.5 por ciento a la de septiembre y 19 por ciento mayor a la de octubre de 2016, informó el banco central.

Hasta ahora, el récord de remesas para un periodo mensual era octubre de 2008 –cuando la economía estadunidense se encaminaba a una recesión después del estallido de la crisis financiera– con 2 mil 637 millones de dólares.

Entre enero y octubre, las remesas sumaron 23 mil 908 millones de dólares, cantidad superior en 7.31 por ciento a la registrada en el mismo periodo de 2016, informó.

También en este caso se trata de una cifra histórica, que supera a la recibida entre enero y octubre de 2016 –el anterior registro máximo para un periodo de 10 meses–, que fue de 22 mil 300 millones de dólares.

En términos comparativos, las remesas superaron en 55 por ciento al ingreso de divisas por exportación de petróleo crudo, que entre enero y octubre fue de 15 mil 409 millones de dólares.

Una de las razones que, de acuerdo con el Grupo Financiero Banorte Ixe, explica el aumento en las remesas, que son una forma de ahorro, es la política antimigrante del gobierno del presidente Donald Trump, que dio inicio el 20 de enero pasado, así como por la depreciación del peso –que aumenta el valor en moneda nacional de los dólares enviados– y el incremento del empleo de mexicanos en Estados Unidos.

En cuanto al factor relacionado con la política antimigrante del gobierno estadunidense, Alejandro Cervantes, analista de Banorte Ixe, expuso que la creación de empleos en aquel país durante los primeros diez meses del año favoreció más a los mexicanos nacidos en Estados Unidos.

En ese periodo se crearon más de 417 mil empleos en ese grupo, mientras que el aumento del empleo para los mexicanos inmigrantes con ciudadanía resultó de 49 mil 700 empleos y de sólo 4 mil 100 para los inmigrantes sin ciudadanía.

Los números, añadió, contrastan de manera significativa con el incremento anual observado durante el periodo enero-octubre de 2016, en el que la creación de empleos para los migrantes mexcianos con ciudadanía fue de 149 mil 300 y de 75 mil 300 nuevas plazas laborales para los migrantes mexicanos sin ciudadanía. De hecho, abundó, la creación de empleos para los mexicanos nativos fue de sólo 46 mil 400.

Si consideramos que las remesas familiares son una modalidad de ahorro para los migrantes, el incremento observado en el flujo de remesas obedece también a la política antimigratoria de la administración de Donald Trump. Ello, considerando que es probable que los trabajadores migrantes mexicanos continúen descontando una mayor probabilidad de ser deportados, lo que reduciría significativamente su expectativa de ingreso permanente y consecuentemente aumentaría el deseo por ahorrar, expuso Cervantes.

En cuanto al tipo de cambio, comentó que el crecimiento de las remesas también se explica por la fuerte depreciación que tuvo el peso durante octubre, de 5.2 por ciento.

En el largo plazo, la depreciación de la divisa no tiene una incidencia positiva sobre el envío de remesas. Sin embargo, en el corto plazo, una fuerte depreciación del peso sí puede tener un impacto sobre el flujo enviado, simplemente porque el poder adquisitivo de la remesa es más alto en México que en Estados Unidos, planteó.