espectáculos | 02 de Junio de 2018

Clark ha grabado unos 40 discos, ganado cuatro Grammys y es compositor, arreglista y creador de bandas sonoras para cine. Foto cortesía del Oasis Jazz Festival

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Juan José Olivares/La Jornada

Cancùn,2 de junio.-Stanley Clark es dios santo patrono de un instrumento que en otro tiempo se consideraba de acompañamiento: el bajo eléctrico.

Hoy día, ese instrumento de las cuatro, cinco y hasta seis cuerdas, puede ser el que marca la pauta: "el líder", asegura Clark, quien ha grabado unos 40 discos, ganado cuatro premios Grammy, y quien también es compositor, arreglista y creador de bandas sonoras para cine.

Stanley Clark, quien ofrecerá hoy una presentación en la noche junto con su banda en la séptima edición del Oasis Jazz Festival –que se realiza en Cancún– ha dado un lugar de privilegio a su dispositivo musical, el cual lo ha llevado a jugar en el género de la improvisación y coquetear con otros, como el rock.

El resultado: una fusión poderosa, como la que desarrolló a inicios de los años 70 con la banda Return to Forever, que lideraba Chick Corea.

"El bajo puede tener el liderazgo de una banda, pero lo importante es que tengas una conversación con los otros instrumentos, insiste Clark, para quien es importante compartir los conocimientos, como hacen las tribus africanas, que de generación en generación comparten su sabiduría".

Queda clara la declaración del músico estadunidense. Sus contemporáneos en el bajo como Marcus Miller, o sus alumnos generacionales como Víctor Wooten (quien ha ofrecido magníficos conciertos en México), reafirman lo que dijo ayer ante la prensa: Antes, estábamos atrás en el escenario; atrás del pianista, del guitarrista... pero ahora podemos marcar la pauta.

No obstante, afirmó que,"cada instrumento es sólo una herramienta. Cualquiera puede ayudarte a conectar. He conocido a pianistas extraordinarios y a otros malos; a guitarristas excelsos y otros pésimos. No mides el talento por un instrumento, éste está dentro de ti".

Stanley ha tocado con los mejores jazzistas del mundo. Aprendí muchas lecciones trabajando con esos íconos. Algunas fueron buenas, otras no tanto, reconoce.

Recuerda una anécdota con Dizzy Gillespie. Cuenta que una vez en un aeropuerto se encontró con el maestro de la trompeta. Le preguntó sobre el rumbo del jazz en ese tiempo en el que él ya hacía fusiones. “Dizzy me dijo que el jazz siempre está en movimiento. Se va a la derecha, arriba o abajo, pero siempre se mueve... Creo que es trabajo de los jóvenes continuar con esa dinámica. Es su responsabilidad. Para eso, hay muchos videos en YouTube, en los que los jóvenes pueden inspirarse para crear nuevas cosas dentro del género”.

Músico pasional, Stanley Clark compara la sinergia del jazz con algo carnal.

"Cuando estás en el escenario hay una conexión poderosa, sobre todo cuando comienzas a hacer algo nuevo; eso es la magia del jazz, que en ocasiones es mejor que el sexo..."

Habló sobre las condiciones actuales del jazz, género al que según él, no le interesa ser comercial. Para él, este género de la síncopa es como los coches: "Hay de gustos a gustos. El jazz no llenará estadios, pero es íntimo. Hay a quienes les gustan los Ford, los Volkswagen... pero al que le gusta el jazz es como si prefiriera a los Ferrari".

The Stanley Clarke Band en el Oasis Jazz Festival. Completan el cartel la banda del multiinstrumentista Trombone Shorty & Orleans Avenue, y los mexicanos San Juan Project y Los Brass.