Baja California | 01 de Noviembre de 2017

Niños y jóvenes han sido también parte de las personas que buscan cruzar a Estados Unidos Foto Luis Arellano

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Luis Arellano Sarmiento

Mexicali, 1 de noviembre.-  Dos semanas después de emprender su viaje desde Chiapas, Yeser José Santo llegó a Mexicali con los pies descalzos porque sus tenis se desgastaron en las caminatas.        

Originario de Honduras, aprovechó la caravana Viacrucis Guadalupano Migrantes Solidarios para en grupo reducir el riesgo y peligro de viajar como indocumentado en territorio mexicano.

La noche de lunes 30 de octubre llegaron 170 centroamericanos a Mexicali, y se alojaron en el Hotel del Migrante, cuyo único objetivo es huir de la pobreza y la violencia que viven en sus países.

Con rostro de puberto, Yeser dice tener 18 años y poder trabajar en el campo, lo mismo limpiando fincas, con el machete, azadón o la pala. No tiene ningún familiar en Estados Unidos y trabajará para reunir dinero y poder pagarle al “pollero” que lo vaya a cruzar.

El muchacho centroamericano es uno de los 345 migrantes que hace dos semanas salieron de Tapachula con la intención de pedir asilo político en Estados Unidos: la violencia y pobreza sus principales argumentos. A Mexicali llegaron en el tren 170, algunos se quedaron en el camino o simplemente abandonaron la caravana para intentar cruzar a su manera.

Uno de los migrantes de origen salvadoreño, Víctor Hugo Rivas, de 55 años vivía en Phoenix y fue deportado a su país hace tres años.

“En nuestro país está muy crítica la vida, hay mucha violencia, mucho desorden, entonces tenemos que buscar otros lugares, porque el que no está involucrada en nada (actividades delincuenciales) no vive bien, porque las pandillas no los dejan”, contó el centroamericano.

Agregó que el problema radica en que las ciudades de su país “uno no puede entrar a otra colonia, no puede ir a trabajar de un cantón a otro cantón, porque hay malos entendidos, por las pandillas le dicen a uno pues, pero si uno no obedece y vuelve a regresar lo matan y lo entierran y queda desaparecido”.

Dijo que cuando salieron de Chiapas lo hicieron en camión, luego caminaban en ciertas partes y los volvía a recoger el camión, hasta llegar a las vías del tren, en Ixtepec que a cambio de alimento les tocó ayudar a la gente que perdió su vivienda en el terremoto del mes pasado

Los integrantes de la caravana se quedarán unos días en Mexicali, para después seguir su camino a Tijuana y luego a la garita con San Ysidro para pedir asilo humanitario a Estados Unidos.

La caravana está integrada por migrantes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, entre ellos 35 mujeres y 15 niños, según informó el administrador del Hotel del Migrante, Sergio Tamai Quintero.  

El también dirigente del Ángeles Sin Frontera comentó la mayoría de los migrantes partirá rumbo a Tijuana para solicitar asilo político al gobierno de Estados Unidos, por lo que espera de las autoridades que así como trataron a los ciudadanos haitianos, puedan tratar a los centroamericanos.

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