21 de Abril de 2017

El arte de conversar
Arturo Méndez Preciado

Se crea la unidad de transición de las Juntas al Poder Judicial

Una pregunta muy frecuente que nos hacen a los que estamos inmersos en el ámbito laboral es: ¿que van a desaparecer las juntas? Sí, efectivamente, la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje ya es historia, tema aprobado. Otra duda pregunta lógica y necesaria, tanto de empresarios, sindicatos, cámaras empresariales, colegios de abogados, litigantes, personal de base, presidentes, secretarios, actuarios, todititos todos –empezando por mí- es: ¿cuándo van a desaparecer? Respuesta muy difícil y compleja, ya que entramos al mundo de las interpretaciones, es decir, respondemos al cálculo. De hecho, personalmente no tengo clara aún la respuesta y eso que trato de buscarla. En mi opinión, sigue siendo un tema incierto, manejado con mucha "secrecía" de los responsables -a veces pienso que ni para ellos está claro-. 

Sobra recordar que la reforma a la justicia laboral es inconclusa pues, no obstante que el 24 de febrero de 2017 se publicó en el Diario Oficial de la Federación, determinando la extinción de las Juntas, aún es necesario que se hagan las reformas legales para su aplicación; esto es, la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la expedición de la Ley Orgánica del ente conciliador, además de los ajustes de las legislatura de los estados. Considero que la agenda para su aplicación aún es incierta, pues depende de que se presenten los proyectos de ley para su aprobación ante la Cámara de Senadores y la de Diputados, y después que las legislaturas de los estados hagan lo suyo. Por lo pronto, es evidente que este año no será. Entonces, se espera que esto se desenlace el año que entra lo cual se torna difícil, por la cuestión presupuestal, y a mí me llama la atención que es un año electoral, y la agenda política, creo, estará concentrada en eso.

Contrario a esto, el Presidente de la República, en voz del secretario del Trabajo, Navarrete Prida, ha manifestado que, el Ejecutivo, se compromete a pesar de las restricciones presupuestales, aplicar en tiempo y forma la reforma a la justicia laboral, y “que no dejará esta tarea pendiente” a la próxima administración, tarea compleja y difícil en mi opinión, estamos en carrera contra el tiempo.

Lo cierto es que aún no sabemos el alcance de la reforma legal, y la Secretaria del Trabajo Federal ya creó la Unidad de Enlace de la Reforma de la Justicia Laboral y designó a Ángela Quiroga Quiroga para tal efecto, quien será la encargada de coordinar el proceso y transición de las Juntas Federales y locales a los Poderes Judiciales así como la integración de los organismos conciliadores, quien ha manifestado que se encuentran trabajando –apenas- para la propuesta del Código Nacional de Procesos Laborales y Ley Orgánica del ente conciliador. Lo que implica que una vez definidos estos temas se deberá dispersar a los estados para que hagan sus ajustes presupuestarios y legales para la implementación de la justicia laboral.

Ahora bien, insisto, mientras no esté la reforma completa, no podemos conocer el alcance de la misma ni costo de aplicación, pues, para ello, es menester tener ya esos instrumentos, lo cual vemos complicado; lo cierto es que tendremos que esperarnos al próximo periodo ordinario de sesiones para que entre en análisis los proyectos de ley necesarios, conocer el alcance de la reforma y ahora sí que los estados hagan sus ajustes legales y presupuestarios necesarios para su aplicación. Esto significa que para que estén funcionando los juzgados laborales el año que entra, tendría que estar completa la legislación, y los ajustes monetarios aprobados en este mismo año para ejercerlos el próximo.

Lo que no entiendo es como se puede estar hablando de unidades de transición de las Juntas de Conciliación al Poder Judicial, es decir desaparecer un ente y mudarlo a otro, si aún no ha nacido la criatura, no sabemos ni cómo se va llamar, en dónde va vivir, de qué tamaño va estar, qué facultades va tener, cuántos van a ser, y ni siquiera sabemos que funciones y atribuciones tendrá; como que está invertido el orden, ¿no creen? A no ser que se reúnan para calcular cómo será el niño en ciernes y cuánto va costar su manutención, lo que sí es cierto, es que no sabemos nada de nada, no sé, por favor, que alguien me explique. ¿Usted que opina? ¡Se vale replicar!