18 de Julio de 2019

El último lector
Rael Salvador

“Me gusta el porte poético, pero a saltos y a brincos”.
Montaigne.

Y si alguna vez algo quiero:  

I

Quiero escribir como John Bonham* toca Moby Dick, sin ser Hermann Melville.

II

Quiero cantar como Walt Whitman escribe Hojas de hierba, sin ser mi naturaleza sólo en otoño.

III

Quiero embriagarme bajo el tejado caliente como Tennessee Williams, sin olvidarme de ser Un tranvía llamado deseo.

IV

Quiero llorar como Pablo Neruda ilumina la Poesía, sin romper los versos más tristes esta noche.

V

Quiero verte como Federico García Lorca te quiere verde, pelo verde, carne verde, con “piercing” de fría plata.  

VI

Quiero condenarme como Oscar Wilde irónicamente se liberó, sin ser el infeliz retrato de un Príncipe G(r)ay.

VII

Quiero bailar como Osho medita Zorba el Buda, sin olvidarme de ser el universal Nikos Kazantzakis.

VIII

Quiero contar con Joan Manuel Serrat lo andado con Antonio Machado, sin dejar de ser un poeta español ni un cantor catalán. 

IX

Quiero escribir La canción más hermosa del mundo, jugarme la pluma y la vida con Joaquín Sabina, sin ser inmortal.  

X

Quiero soledad de años en mi estilo, a ser uno de los cien Gabriel García Márquez  que rescriben el “Boom” en Latinoamérica.

XI

Quiero clavar como Jack London mi Colmillo blanco en las letras, sin dejar de ser el orgiástico Peregrino de las estrellas.

XII

Quiero aullar en el bosque de la literatura como Allen Ginsberg, sin abandonar mi condición de loco estepario.  

XIII

Quiero ser mejor novelista que poeta como Hermann Hesse, sin dejar de ser un Poeta.  

XIV

Quiero caminar con Fernando Pessoa por la 5th Avenue, encontrando más metáforas reales que gente viva.  

XV

Quiero esperar con Samuel Beckett la luna de Godot, sin dejar caer la vida como un telón obligatorio.

XVI

Quiero refugiarme como Paul Bowles bajo El cielo protector de unas nalgas “livais”, sin ser sólo un esquizofrénico occidental en Marruecos.

XVII

Quiero leer como Jorge Luis Borges se saborea la voz del mundo, extrayendo hasta la última gota de luz del corazón de las tinieblas.  

XVIII

Quiero tocar como Pablo Neruda pinta a Pablo Casals, sin dejar de ser Pablo Picasso.

XIX

Quiero torear como Ernest Hemingway embistió la vida, sin empeñar la cabeza en la pólvora del Caribe.

XX

Quiero saltar como Vinicius de Moraes, sin red y sin dejar de  beber del arco iris la cerveza, todo para vivir tu gran amor.

XXI

Quiero volar como el amor de Mario Benedetti, en la poética luz de El lado oscuro del corazón.

XXII

¡Oh, Dios! Quiero ser como Shakespeare que no necesitó leer a Shakespeare par ser Shakespeare.  

(*) Baterista de Led Zeppelín.

raelart@hotmail.com