17 de Septiembre de 2019

México SA
Carlos Fernández-Vega

Un día sí y el siguiente no, el club de 11 gobernadores panistas refrenda su amenaza, o se desdice, de retirarse del pacto de coordinación fiscal, porque el Presupuesto de Egresos 2020 recortó, en términos reales, el monto de sus respectivas participaciones y aportaciones federales, sin considerar que, por razones de austeridad, tal tijeretazo se aplica a todos los estados y al propio gobierno de la República.

Los gobernadores de origen blanquiazul, agrupados en la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (Goan), se quejan de que tal recorte “debilita” las finanzas de sus respectivas entidades, reduce en ellas la inversión pública y “complica” el crecimiento económico, aunque no se comprometen a realizar el menor esfuerzo para incrementar la captación interna para resarcir lo perdido por el tijeretazo.

Entre los 11 mandatarios panistas en funciones y abiertamente quejosos aparecen Javier Corral (Chihuahua), José Rosas Aispuro (un priísta converso; Durango), Francisco García Cabeza de Vaca (Tamaulipas), y Diego Sinhué Rodríguez Vallejo (Guanajuato), quienes un día dicen que abandonan el pacto federal y al siguiente lo contrario. De cualquier suerte, si cumplen la amenaza, no han dicho de dónde obtendrían los recursos que dejarían de percibir por el citado “retiro”, pues internamente ni con un milagro.

El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados documenta que los cuatro estados de los citados mandatarios quejosos dependen abrumadoramente de los recursos que la federación les canaliza, pero lejos de esforzarse por incrementar la captación interna de recursos simplemente estiran la mano para que les den más.

El propio CEFP revela que para 2020 las 32 entidades obtendrán 24 mil 500 millones de pesos más que en 2019 (aunque en términos reales –descontada la inflación– la baja sería de 0.9 por ciento) por participaciones federales, y 27 mil millones por aportaciones (0.2 por ciento menos). En 2020 las 32 entidades recibirán alrededor de un billón 761 mil millones de pesos por el pacto federal (944 mil millones por participaciones y 817 mil por aportaciones) y de ese monto los 11 gobernadores panistas obtendrían alrededor de 382 mil millones de pesos.

Más de la mitad (52.35 por ciento) del último monto citado se quedará en los estados de los gobernadores panistas que públicamente amenazan con “abandonar” (un día sí y el siguiente no) el pacto federal; es decir, de 382 mil millones de pesos se quedan con cerca de 200 mil millones. Según las cifras del CEFP, con base en el proyecto de presupuesto federal para 2020, de las entidades gobernadas por panistas Guanajuato es la que más obtendría del pacto federal: 71 mil 608 millones de pesos; le sigue Tamaulipas, con 51 mil 368, y Chihuahua, con 49 mil 982 (Durango se quedaría con 26 mil 394 millones de pesos).

El problema es que esas cuatro entidades gobernadas por panistas cada día dependen más de los recursos del centro, pues los mandatarios parece que no han hecho mayor cosa para aumentar la captación estatal, aunque esta realidad se repite a lo largo y ancho de la República.

Por ejemplo, en la última década Chihuahua incrementó su dependencia del pacto federal, pues en 2008 del total de sus ingresos 80 por ciento provenía de aportaciones y participaciones federales; para 2017 esa proporción subió a 83 por ciento (Corral se instaló en palacio de gobierno en octubre de 2016). En el caso de Tamaulipas la dependencia es de 87; Durango de 77 y Guanajuato de 81 por ciento.

La dependencia en el resto de los estados gobernados por panistas sobrepasa 80 por ciento. Pues bien, dichos mandatarios ¿de dónde obtendrán recursos si abandonan el pacto federal? Entonces, menos grilla y más trabajo.

Las rebanadas del pastel

Espléndida ceremonia del Grito en el Zócalo, lleno hasta el tope, muy emotiva y con un innegable respaldo popular al Presidente de México, le arda a quien le arda.

cfvmexico_sa@hotmail.com

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