17 de Abril de 2019

Política D: Derechos Humanos.
Meritxell Calderón Vargas

El jueves 11 de abril se aprobó la convocatoria para la elección de quien será la próxima persona que ocupe el cargo de Ombudsperson en Baja California. 

Los requisitos solicitados para ser elegible presidente de la CEDH, entre otros, son: contar con residencia en el Estado no menor a 5 años anteriores a su nombramiento; acreditar capacidad y experiencia de por lo menos 5 años en materia de derechos humanos, o actividades afines en la protección, observancia y promoción de estos, además de tener preferentemente título de licenciatura en derecho con antigüedad mínima de 5 años.  Quien resulte seleccionada fungirá por un periodo de 4 años. 

Además, se publicó la convocatoria para ser titular del Órgano Interno de Control de la CEDH, se solicita que quienes aspiran al cargo tengan al menos 35 años cumplidos el día de la designación; poseer una residencia de 10 años en la Entidad; poseer título de Contabilidad Pública o afín y haber destacado por su contribución en materia de fiscalización, de rendición de cuentas, prevención y combate a la corrupción. Será designada esta persona, por un periodo de 4 años y podrá ser reelecta por una sola ocasión. 

Según la convocatoria “Para el primer caso arriba mencionado, la Comisión de Gobernación del Congreso será la encargada de entrevistar a los aspirantes y elaborar el dictamen que contenga la lista de aquellos que cumplieron con los requisitos; en el segundo, los responsables de entrevistar a los solicitantes serán los integrantes de la denominada Comisión Especial, compuesta por 3 diputados y 4 ciudadanos del Comité de Participación Ciudadana, quienes enviarán a la Comisión de Gobernación la lista de aquellos que cumplieron con los requisitos, la cual elaborará el respectivo dictamen y que posteriormente se someterá al Pleno.” 

Las violaciones a los derechos humanos no se dan por un solo motivo. La opresión en realidad se entrecruza con diversos factores tales como el género, el color de piel, la pobreza, la falta de acceso a servicios básicos e incluso con la necesidad de la defensa de los recursos naturales y del territorio – urbano o rural-. 

En este sentido, el respeto a los derechos humanos debe tener en cuenta también los derechos económicos, culturales y ambientales, que se relacionan con los diversos ámbitos de las vidas de las personas y que son inherentes al desarrollo integral de las personas de todas las edades. Tales como la vivienda, la alimentación, el agua potable y el saneamiento, así como la participación sin obstáculos en la vida cultural y el disfrute de un ambiente sano. Defender los derechos humanos de la población bajacaliforniana no implica, como hasta ahora ha sucedido en su mayoría, sentarse al escritorio y recibir quejas. Son otros tiempos donde la facultad de investigación de la CEDH abre una gama de responsabilidades a esta institución moderna, que no hemos alcanzado a entender ni con programas locales ni presupuestalmente lo que implica hacer bien esta labor.  

La Agenda 2030 y su horizonte de igualdad debe implementarse para que se pueda hablar de que se está generando una agenda local hacia el cumplimiento de esta agenda mundial. La resistencia a la actualización de las normas de protección a los derechos humanos es cada vez más débil y se ve cada vez con mejores ojos la homologación de las normas que protegen los derechos humanos de mujeres, niñas, adolescentes que establecen programas contra la trata, el lavado de dinero, la corrupción y otros delitos.  

La fuerza que dio la reforma de Derechos Humanos, la Electoral, la de Transparencia y la Anticorrupción, así como la Penal y Civil llevarán al derecho a reformarse y a los programas a actualizarse a los derechos humanos y las formas internacionales de protección a estas libertades. 

La agenda de quien se proponga como titular a la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California deberá ser clara en cuanto las acciones que habrá de impulsar no sólo para cumplir y actualizar los programas institucionales, si no para asegurarse de que todo el personal de la Comisión realmente entienda y difunda, comprenda y defienda los derechos humanos de la población bajacaliforniana.  

Hay ejes de trabajo importantes que habrá de recuperar como: 

a) Armonización de la legislación y derogación de las leyes discriminatorias. Como dejar de funcionar como una red de contención para soportar la constante violación a los derechos humanos de las parejas del mismo sexo que deben seguir soportando que el Registro Civil les niegue el matrimonio y de 6 a 12 meses después recibir el derecho al trámite legal para el cual la orientación sexual no tendría porqué ser un obstáculo para realizarlo. 

b) Institucionalización de la transparencia y rendición de cuentas con un enfoque de participación ciudadana y contraloría social. 

c) Participación de los grupos vulnerados en la Vida Política y Pública. Garantizar la representación ante los espacios de la vida pública, social y cultural son parte de la democracia moderna y debe buscarse desde diversos espacios como el cine, la pintura, las aplicaciones que traducen datos.  

d) Defensoras de derechos humanos y periodistas. Se debe echar a andar de una manera sería el Mecanismo de Protección a defensores y defensoras de derechos humanos y periodistas. 

e) Educación y capacitación en Derechos Humanos. No contamos con un centro de documentación en derechos humanos o con una clasificación en algún archivo local que nos permita conocer la historia de los derechos humanos de baja california. Es necesario sistematizar la historia, escribirla, difundirla y no olvidarla. 

f) Personas que solicitan asilo, desplazadas, refugiadas y migrantes. Es importante que se realicen las acciones pertinentes para garantizar que ningún solicitante del reconocimiento de la condición de refugiado permanezca detenido en un recinto migratorio, más aún si se trata de niñas, niños o adolescentes, garantizándoles su permanencia en libertad en el país, durante la sustanciación del procedimiento de la condición de refugiado, de acuerdo con la normatividad aplicable.   

Las personas con adicciones en el Estado y con enfermedades mentales son otro grupo poblacional importante que debe ser atendido al fin con justicia y de manera científica y responsable. Estas reformas son espacios de oportunidad para actualizarnos y mejorar, no lo desperdiciemos, estemos pendientes de estos procesos de selección porque de ello depende que sigan siendo espacios de simulación o que vuelvan a ser ocupados por personas que son auténticas defensoras y defensores de derechos humanos desde el espíritu y no por encargo.