14 de Noviembre de 2017

Rafael Olivera Ávila

Asignatura primera. José Cruz Holguín Ruiz reloaded.

Dice el dicho: “Perro que come huevo, aunque le quemen el hocico”. Otrora ocasión, en agosto de 2003, le dediqué senda Asignatura al en aquel entonces director (en su primera fallida gestión) de la Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas, José Cruz Holguín Ruiz por violador…de los Derechos Humanos. Caso concreto el de la estudiante Melina Equihua al negarle la admisión, teniéndose que amparar jurídicamente, para lograr ella su propósito. En ese artículo documenté una serie de anomalías cometidas por el susodicho, entre otras las siguientes:

Desde el inicio de su gestión como director del centro educativo (1995) ha cometido “diversos hechos y omisiones en perjuicio del personal administrativo, docente y manual, así como en perjuicio de los alumnos. Ha violentado en forma sistemática y repetitiva algunas disposiciones legales.” Precisamente el caso inicialmente citado de Melina Equihua. Otro, el de su sobrino consanguíneo Cruz Holguín Mondragón, quien utilizó la clave de la responsable del departamento correspondiente, e ingresó a la red de computación de la escuela para alterar calificaciones de distintos alumnos, resolviéndose lo anterior con tráfico de influencias y no conforme a la normatividad. En perjuicio de los trabajadores Roberto Alcántar y Efraín González, quienes laboraban en dicho plantel, actuó separándolos arbitrariamente del mismo. Los afectados presentaron las demandas en defensa de sus derechos y en consecuencia por sentencias ejecutoriadas se condenó a la SEP (desde el 2000 para el primero y 1996 para el segundo) a realizar las gestiones administrativas para lograr la reinstalación de los trabajadores, causando con esto “un grave daño o lesión patrimonial a la Federación y a los propios trabajadores” toda vez que además de la reinstalación se ordena que “les paguen todos los salarios caídos” desde hace más de tres y siete años respectivamente, situaciones que son imputables a la negligencia de Cruz Holguín. En el documento en cuestión, se establece la presunta violación por parte del funcionario señalado, expresamente la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, artículos 7 y 8 y la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

Paradójicamente, a pesar de estos y otros antecedentes, supuestamente ganó por examen de oposición el cargo de director de dicha institución. Ya reciclado, se sintió como acostumbra, con su prepotencia a flor de piel, omnipresente, al grado de entrometerse en publicaciones de la red social Facebook de uno de los maestros de la PFLC. A continuación, relato lo acontecido:

Apenas en mayo pasado, el maestro y defensor de los Derechos Humanos José Luis Borboa Olivera, fue llamado por el profesor José Cruz Holguín Ruiz para amedrentarle y coartar su libertad de expresión, sobre una publicación que realizó Borboa en su red social personal de Facebook. En la publicación del profesor, se utilizó una palabra que en particular provocó que al director le “brincara el escapulario”. Antes de tener un diálogo con el profesor, el director citó a padres de familia para encontrar una vía y cesar al maestro. Sin embargo, los padres de familia aprovecharon el momento para defender al maestro Borboa y exigir el cambio de otros maestros que sí perjudicaban la educación de sus hijos e hijas. El director, no contento con el veredicto de los padres de familia hizo llamar al profesor al día siguiente, argumentando que éstos estaban muy ofendidos por su vocabulario y solicitaban a la escuela tomara cartas en el asunto; con lo que no contó Holguín fue que una madre de familia había puesto sobreaviso al maestro Borboa sobre lo que realmente había sucedido en aquella junta exprés, asimismo, reiteró su apoyo para defenderlo si Holguín salía con otra cuestión absurda, como suele hacerlo. 

El asunto no pasó a mayores pero sí quedó clara la amenaza al maestro Borboa si volvía a presuntamente utilizar las redes sociales para “atentar” contra la integridad de la sacrosanta institución, sus estudiantes o trabajadores. Borboa, siendo defensor de los Derechos Humanos y cuya labor no sólo se ve reflejada en sus clases, sino en las diversas actividades que tiene como escritor, director, productor, y actor de teatro y cine, ha publicado la cantidad de injusticias que suceden en el plantel, tales como la persecución a estudiantes que se tiñen el cabello, discriminación por orientación sexual, hasta acoso sexual y hostigamiento por adultos a estudiantes. 

Con ese afán persecutorio que caracteriza a Holguín (como si estuviera en la Santa Inquisición) y de coartar su libertad de expresión, el maestro Borboa ha sido llamado, de nuevo, al banquillo de los acusados, pero esta vez con la amenaza de un Acta Administrativa para dejar asentado su comportamiento inapropiado de denuncia pública de estas situaciones: “Todo ello derivado de las publicaciones atribuibles a su autoría en los que ofende a trabajadores y directivos del plantel, denigra a la institución donde presta sus servicios e induce a estudiantes y ex alumnos a que públicamente también lo hagan.”

En sus publicaciones el maestro Borboa conmina a los estudiantes a levantar la voz y luchar por sus derechos bajo el amparo a la Ley de Niños, Niñas y Adolescentes, y defender sus derechos que un plantel educativo como éste viola a diestra y siniestra bajo un reglamento interno escolar absurdo que no tiene validez oficial y que además es inconstitucional. 

Si algo la escuela preparatoria pudiera reconocer del maestro Borboa es su participación activa en la defensa de los Derechos Humanos dentro y fuera del aula, pero como es bien sabido, la escuela preparatoria y su director han sido parte de una simulación social que cumple con las “buenas costumbres” y no con la educación como debiera, sino todo lo contrario, tal parece que el profesor Holguín prefiere invertirle más tiempo a este tipo de cosas, que a asuntos realmente importantes para el crecimiento educativo de los estudiantes, “los derechos del futuro, los derechos por venir”, frase utilizada por el maestro Borboa al cierre de cada una de sus publicaciones. 

Esgrime Cruz Holguín, en su oficio no. PFLC/512/2017 dirigido a Borboa Olivera, algunos artículos de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado y del Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del Personal de la SEP. En contraparte, el maestro José Luis Borboa Olivera, ampara sus textos en la libertad de expresión, preceptuada en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Continuará… Es cuanto

(asignatiuraspendientes.olivera@gmail.com)