14 de Abril de 2019

Donde cruzan las brujas
Meritxell Calderón Vargas

Mertixell Calderón en colaboración con Nidia Hernández 

 

Se ha mencionado en este y muchos otros espacios académicos, sociales y de organización comunitaria, se ha usado como bandera política y ha sido telaraña para atrapar a las farmacéuticas y empresas que fabrican materiales quirúrgicos, favorece a otras empresas que se favorecen del negocio de la salud como las de seguros de vida, seguros médicos y la práctica privada. 

La migración puede favorecer a los servicios públicos y privados porque requieren de una reorganización institucional para poder atender a la mayoría de la población que habita y transita por el Estado de Baja California.

El derecho de las personas a la muerte digna, el derecho a decidir sobre el cuerpo como la interrupción del embarazo, la histerectomía, el derecho a consumir cannabis o a la reasignación sexual o simplemente la reducción de senos o el tratamiento hormonal. Estos y otros servicios de salud pública que son necesarios y que no se están institucionalizando en el sistema de salud por misoginia, discriminación y otras formas de opresión -biopoder- como la reducción de la condición transexual a un problema psiquiátrico o negar los servicios de control natal a las personas adolescentes menores de edad. 

Al momento, no estamos ni siquiera cerca de una realidad donde contemos con los recursos suficientes para proveer estos servicios a la población porque ni siquiera se dan abasto con medicamentos básicos ni para proveer de la atención médica que debería estar recibiendo toda la población bajacaliforniana, no sólo en cuanto a atención de emergencias médicas, si no en materia de prevención de enfermedades y riesgos de la salud. 

Los servicios de salud mental son exageradamente reducidos en la región, no se cuenta con personal capacitado para dar contención a la población en Tijuana y reconstruir el tejido social buscando procesos de resiliencia entre tanta violencia, hay sectores de la población que están viviendo las consecuencias de la explotación, la pobreza y la delincuencia sin acceso a la atención psicológica digna que les permita salir de la depresión que puede generar vivir en lugares donde se duerme mientras retumban las paredes de los estallidos de balas en la cuadra y en el cañón.

En esta región no contamos con servicios de salud mental, ni de salud reproductiva ni con personal de salud capacitado para atender a población migrante, con adicciones y deportada, sabemos que exigir el derecho a la interrupción del embarazo como un servicio público de salud es un camino hacia la lógica descriminalización de este procedimiento médico o de partería. 

En los diálogos que desde la organización con la que colaboro – Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos- con Nidia Hernández, una internacionalista feminista con quien colaboramos el año pasado en los Foros de Derechos de las Mujeres que llevamos a las Universidades de la mitad del Estado y que ahora vive en Alemania colaborando a la distancia, en seguida nos describe cómo funciona allá la interrupción del embarazo:

La interrupción voluntaria del embarazo: Caso de Alemania

Durante varios años, el tema de la interrupción legal del embarazo en Alemania presentó muchas trabas y prohibiciones que enviaban a mujeres a las cárceles si se les encontraba culpable del delito de aborto. En la actualidad, el aborto no puede ser “promocionado” en espacios públicos y/o internet. La ley actual, que data de 1993, es resultado de una mezcla entre la que se encontraba en vigencia en la extinta República Democrática Alemania (RDA), donde el aborto era legal desde 1972, y la de la República Federal, donde estaba prohibido. Esta prohibición fue introducida por el régimen Nazi de Hitler con el fin de condenar a médicos judíos/as y comunistas.

En 9 de marzo de 1972, en la RDA se aprueba la ley sobre la interrupción del embarazo. Contiene una solución de plazo para el aborto, según la cual el aborto se permite dentro de los tres primeros meses. Los miembros del grupo parlamentario de la CDU (Este) votaron en contra por razones religiosas - éste fue el primer y hasta 1989 único caso de votos disidentes en la Cámara del Pueblo controlada por el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED).

En la RDA (Alemania del Este) el aborto fue legalizado en 1972 y en la República Federal de Alemania (Alemania del Oeste) en 1976.

La interrupción del embarazo no es punible dentro de las primeras 12 semanas contando el primer día de menstruación. ¿Qué sucede una vez que la mujer decide interrumpir voluntariamente su embarazo? Tiene la obligación de realizar una cita para ser asesorada de forma gratuita y anónima en una institución certificada donde te darán información sobre el embarazo o te proveen de apoyo. En ningún momento se busca cambiar la mentalidad de la mujer embarazada, pero es necesario que esté informada sobre el proceso. Después del asesoramiento, la mujer recibe un certificado con la fecha y por ley tienes 3 días de reflexión. Una vez pasado el tiempo, el embarazo puede ser interrumpido. En el caso de violación o por indicación médica no es necesario llevar a cabo el periodo de 3 días.

Una interrupción legal del embarazo ronda entre los 360-480 euros, sin embargo las mujeres con ingresos menores a 1,033 euros podrán contar con una subvención pública. También el Krankenkasse (seguro de gastos médicos) cubre interrupciones de embarazo. 

 Las encuestas sobre la distribución por edades de las mujeres con aborto muestran, según datos de 2011, que sólo el 10 por ciento de las mujeres que se someten a un aborto son menores de 20 años de edad. Por lo tanto, el aborto no es principalmente un fenómeno de mujeres muy jóvenes. El enfoque de los abortos se distribuye de manera relativamente uniforme entre los grupos de edad de 20 a 40 años, con una tendencia decreciente hacia las mujeres mayores. Alrededor del 60 por ciento de las mujeres ya tienen uno o más hijos.

Además, un número total de mujeres alemanas que no están incluidas en la encuesta se someten a abortos en el extranjero. Sólo en los Países Bajos, desde 2005 se han reportado alrededor de 1100 abortos anuales a mujeres que viven en Alemania.

En 2015 se practicaron 99.237 abortos en Alemania, de los cuales 3.879 según la normativa médica, 20 según la normativa criminológica y 95.338 según la normativa de asesoramiento, lo que significa que en 2015 el número de abortos en Alemania fue el menor desde que se iniciaron las estadísticas en 1996. Finalmente, en el año 2016 la cifra descendió a un nuevo mínimo histórico de 98.721, ascendiendo a 101.209 en 2017.

Traducción realizada con el traductor www.DeepL.com/Translator