13 de Septiembre de 2018

El último lector
Rael Salvador
“De pronto la mirada sin los ojos descubrió una estrella”.

Ester D. Izaguirre.

Inauguramos la mañana, sobre todo porque “...hay hombres sumisos al rebaño y hay el Hombre. / El que rechaza el postre de molinos de viento / que la vida le ofrece. / Al que le ofende la bastardía / de una imposible cópula / de dioses y doncellas / y adopta para sí la estirpe humana...” (de La crónica).

En no muy pocas ocasiones, inauguramos la mañana... La veneración de lo mismo nos desveló juntos. Cuando los vicios nos parecieron placenteros y de buen gusto, nos miramos, compartimos las sonrisas y los transformamos, sin menoscabo, en sólidos emblemas de nuestras virtudes. Diría, conociéndote como te conozco y dejando atrás nuestras recompensas, diría, Gloria, que aún estamos en el camino, con la visión a cuestas, esperando que alguien nos entregue la perla: “Pero si con esa perla Ud. pudiera ver / Yo no lo dejaría tuerto”.

Inauguramos la mañana y la noche infinidad de veces: en el trazo de tiza de tus retratos, en el llamado del mar, la mar, antes de la Cábala literaria de Carlos Mongar y después de ella, en el filo informe de las aceras, en el poso significante del café de Marta Aragón (yo lo pedía con mariposas y tú con sangre fresca, ¿recuerdas?). “De tu piedad humana voy naciendo / en un parto secreto / íntimo / cómo nace el pudor adolescente / como retoña el árbol / ajeno a tu mirada...

Inauguramos la mañana y la noche en casa de Verónica, “La Argentina” Ricalde, y a una orilla de su insomne mesa de billar, compartimos, Gloria amiga, nuestra falsa erudición y nuestra desbordada humildad callejera al lado del capitán Sartre –¡cómo admirábamos a los Existencialistas, Gloria! –, de mi Henry Miller y Antonin Artaud, de nuestro Efraín Huerta, Carlos Mix, Luis Pavía, Manuel G. Sotomayor y muchos otros hirvientes fantasmas del costal de las letras... “Ese árbol tiene miedo... / Temor elemental a que tus ojos / lo inciten a dar frutos a destiempo. / Como el arrullo verde que brota de su savia, / la que tanto pidió nacer de nuevo / hoy teme nacer a la palabra”.  (de Segundo Nacimiento).

En ese tiempo iniciático teníamos la firme convicción de darle forma y uso (bueno o malo, poco nos importaba) a nuestros desvelos y, claro está, a la herencia austral recibida de Ester D. Izaguirre (maestra que me presentó a Eduardo Galeano y, muy cerquita de mí, rogaba por todos los “infiernos de Dios” que no dejara de escribir...). Surgió entonces lo que denominamos “El Taller de la Orca” (por tributo al cetáceo del Mar del Norte y, por supuesto, en honor del poeta asesinado, Federico García Lorca). La poesía nos unió y, por fortuna, las predilecciones nos fueron alejando; es decir, la hoguera de las necedades también fue nuestro regazo para aprender a crecer por nuestra cuenta... “Frente al espejo / contemplo mis harapos / No cabe duda: mi mejor atavío / es tu cuerpo / en mi cuerpo”. 

Ayer, donde me encontraba (en el aire fresco de mi “autoexilio”), me enteré, por un camarada en común, que a tu libro de poesía LA SOLEDAD ES UN ESPEJO le otorgaron, hace tiempo ya, el nada despreciable Premio Estatal de Literatura. Permíteme decirte que me embriagó la noticia y me desvelé en vinos y visiones –como en aquellas lunas de los lunes– para soñarte satisfecha... Porque sé que así te encontraré, cuando en el camino nos volvamos a incendiar de maravillas... “En esta larga crónica de mi Hombre / lo he visto tirar de sus cabellos / y quedarse sin voz. / Lo he visto deslavar con sus lágrimas / la culpa original que le endilgaron / y lo he visto / redimirse en su cansancio / de llegar hasta aquí / con sus ojos de animal liberado / y en el azoro del mono que llega a la frontera / de sus bosques nativos / para observar con miedo la llanura galáctica / ¿Cómo no conmoverme / si viene de la oscuridad y sólo encuentra / la noche sideral del universo?”. (de La crónica)

Sí, hace poco supe de tu muerte, pero me dije –creo que para consolar a tu Hombre que me habita–, me dije: ¡Más sé de tu vida!

*Documento leído en el “Homenaje a Gloria Ortiz Ramírez”, Jornadas Vizcaínas 2018, 10 de septiembre, Ceart Ensenada.
raelart@hotmail.com