11 de Marzo de 2019

Donde cruzan las brujas
Meritxell Calderón Vargas

Para infortunio de los grupos antiderechos en América Latina las movilizaciones en Iberoamérica a favor del derecho a decidir de las mujeres de interrumpir o no su embarazo son cada vez más numerosas y más frecuentadas por personalidades admiradas como personajes de telenovela, escritoras reconocidas, cantantes y otras artistas.

Para desgracia de las gentes corruptas, las organizaciones de la sociedad civil y la academia cada vez están más organizadas para monitorear las normas, presupuestos, acciones de gobierno y de las empresas para sancionar los actos ilícitos que se configuren como corruptos y/o violatorios a los derechos humanos.

Baja California es de los Estados donde menos mujeres hay en el Congreso local y aún así se dieron el gusto de privilegiar en la norma electoral la figura de la reelección sobre el derecho a la paridad entre mujeres y hombres. La Sala Guadalajara decidió que el Tribunal Electoral de Baja California a pesar de haber obligado por sentencia al Consejo General Electoral a cumplir con el principio de paridad, en una segunda sentencia confirma que la paridad debe ser garantizada, que se debe modificar la norma donde se enuncia que la reelección tiene prioridad sobre la paridad para que esto no se repita. Los efectos de esta sentencia se deben ver reflejados en el registro de candidatas y candidatos donde los partidos deberán inscribir en sus listas primero a mujeres y cumplir el 50% de candidaturas iguales entre mujeres y hombres, aclarando que no se debe proponer mujeres en espacios donde los partidos hayan tenido menos votos en las últimas elecciones.

The had it coming, dice el musical “Chicago”:

Los grupos antiderechos no podían seguir por tantos años dominando discursos en espacios públicos diciendo que la abstinencia es el mejor anticonceptivo y promoviendo la penalización del aborto mediante la sumisión de las mujeres. Parecían imparables con sus pañuelos azul celeste y su marcha contra los derechos de las personas de la diversidad sexual. Ahora las calles fueron verdes, otro día azules, pero a las mujeres se les sigue criminalizando por abortar, en Baja California siguen sin casar a las parejas que no vayan a presentar una queja o un amparo y en algunas primarias se prohíbe la educación sexual. Si hay masas de mujeres protestando: es porque algo hicieron…

Los círculos de poder que mantienen la oscuridad en las acciones de gobierno y los acuerdos abajo del agua también, se merecen las sanciones que van a empezar a sufrir cuando las medidas anticorrupción empiecen a funcionar y encontremos a funcionarias y funcionarios que han usado presupuesto público para sus intereses personales afectando así a las personas que no podemos pagar el acceso a los servicios como: la justicia, la salud pública, la educación y otros.

Los partidos políticos no tienen dónde sostener su misoginia y van a tener que acatar las órdenes del Tribunal Federal y aplicar por fin la paridad en Baja California en estas próximas elecciones. Se la tenían ganada porque se atrevieron a decir en diversas ocasiones que la paridad “discrimina a los hombres”; unos consejeros electorales le dijeron a la compañera Matilde Terrazas que deberíamos buscar acciones afirmativas para que las mujeres nos regresemos a la cocina. Se las teníamos guardada y lo estamos disfrutando porque ya no hay pretexto que valga para cumplir con el derecho a la igualdad de las mujeres, el derecho a la participación política y la salvaguarda de nuestros derechos ciudadanos.

La corrupción también se da filtrando doctrinas en las normas legales para buscar la simpatía con grupos religiosos que mueven el voto ciudadano. La violencia contra las mujeres se agudiza en países donde la corrupción y la impunidad son un obstáculo para la garantía de los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Es sabido que los actos de corrupción no solo socavan el Estado de Derechos si no que debilitan la democracia al quitarle la credibilidad a las instituciones que deben estar ahí para dotarnos de nuestras necesidades y derechos humanos y permitirnos sin obstáculos ejercer nuestras obligaciones ciudadanas de contraloría social y vigilancia para el bienestar social.

El día 11 y 12 de marzo se llevará a cabo en el Centro Cultural Tijuana el Coloquio Internacional Anticorrupción “Arriba el Norte, Abajo la Corrupción” organizado por USAID y la organización Tierra Colectiva de la Ciudad de Playas de Rosarito liderada por el psicólogo Francisco Martínez, quien en la página de la convocatoria comenta “buscamos soluciones inspiradas en la prevención, la participación ciudadana y la transparencia.  Queremos alejarnos de las nociones abstractas de corrupción y enfocarnos en cómo afecta a la migración, al periodismo, a la seguridad, al sector privado, el estado de derecho y los derechos humanos y género. Desde la sociedad civil, buscamos generar una plataforma compuesta por redes y alianzas con respecto a los distintos temas y que, con trabajo colaborativo, se pueda tener un impacto positivo en Baja California y en el país.”

La visión de contraloría social hace falta en gran parte de las organizaciones de la sociedad civil en Baja California porque muchas tienen un enfoque asistencialista y de servicios. He procurado reunirme con voces críticas que hagan análisis con los derechos de las personas al centro y buscando generar propuestas que contribuyan al avance de los derechos humanos de las y los habitantes del Estado y hemos reforzado que para poder medir los resultados del Gobierno desde la sociedad civil es mejor pertenecer a los espacios ciudadanos porque nuestra visión tiene mayor legitimidad ante varios actores sociales.

La corrupción tiene cara de hombre porque el poder público hasta ahora lo ha tenido, se ha comprobado que cuando los espacios de poder se abren a mujeres y otros sectores discriminados y se limitan con mecanismos anticorrupción el actuar de quienes participan en el poder público es más fácil mejorar las formas de democracia e igualdad y bajan los índices de corrupción. La diversidad le cierra las puertas a la corrupción. En Baja California ya nos aburrimos de un gobierno de juniors, hace falta otra cosa y lo estamos logrando.