11 de Enero de 2019

México SA
Carlos Fernández-Vega

Con él se multiplicó por ocho

Si de cinismo se trata, Felipe Calderón se pone de pie y grita ¡presente! Resulta que, sin rubor alguno, el ex inquilino de Los Pinos se aventó la puntada de afirmar que "el gobierno que tuve el honor de encabezar combatió con firmeza todas las formas de crimen organizado, incluyendo la del robo de gasolinas, sin afectar a los consumidores. Las pérdidas por este concepto y las fugas detectadas eran más de 10 veces menores de lo que hay ahora".

El negocio del huachicol creció como la espuma a lo largo de tres gobiernos, dos panistas, los de Vicente Fox y el propio Calderón, y uno priísta, el de enrique Peña Nieto, y en esos 18 años el número de tomas clandestinas aumentó de siete decenas a más de 15 mil, algo así como 20 mil por ciento en el periodo.

El registro oficial –información de Petróleos Mexicanos– documenta que en el sexenio de Fox el citado número creció de alrededor de 70 a 204, con todo y que el de las ideas pequeñas y la lengua larga, ahora empresario mariguanero, anunció un "plan integral" para "combatir" precisamente el ilícito que durante su gobierno se triplicó.

Esa última cifra es la que heredó Fox a Felipe Calderón. Y el mismo registro oficial documenta que al concluir el sexenio del michoacano el número de tomas clandestinas se incrementó 755 por ciento, al tiempo que el negocio huachicolero se consolidó junto a las pérdidas patrimoniales para Pemex y el erario.

¿Dónde quedó el "combate con firmeza de todas las formas de crimen organizado, incluyendo la del robo de gasolinas"? El michoacano también asegura que tal "combate" lo hizo "sin afectar a los consumidores"… que en buena medida debieron abastecerse –ante la cómplice mirada de la autoridad– con gasolina robada, en detrimento de la empresa del Estado, Pemex, que Calderón y su equipo estaban obligados a proteger.

Cierto es que con el michoacano el número de tomas clandestinas fue menor que en tiempos de Peña Nieto, pero también lo es que resultó ocho tantos mayor a la de Fox, con lo que queda claro que ninguno de los tres ex inquilinos de Los Pinos "combatió" nada. Por el contrario, dejaron crecer exponencialmente el negocio huachicolero, en el entendido de que ilícitos como el citado no se mantienen boyantes e impunes sin la participación directa de la autoridad corrupta.

Entonces, ¿Calderón exitoso? Mentira descomunal, del tamaño del negocio huachicolero. Lo anterior, desde luego, sin olvidar el reguero de cadáveres y desaparecidos que este nefasto personaje dejó a lo largo y ancho de la República, producto del "firme combate de todas las formas de crimen organizado" que hoy presume.

Y entre el cinismo y el "olvido" se mueve todo esto. Dice el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, que en el "problema" de abasto de gasolina, "Pemex no podrá sola con la distribución de combustibles", por lo que es necesaria "la participación de la iniciativa privada en esta tarea".

Por lo anterior, dijo el empresario, "pedimos a la secretaria de Energía que dé un plan de acciones específicas, para que la importación y distribución de gasolina pueda fomentarse rápidamente y podamos tener la regularización lo más rápido posible".

Pues bien, desde que se aprobó la "reforma energética" peñanietista está legalmente permitida la importación de gasolina por parte del sector privado. De hecho, el anterior secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, aseguró que "al 28 de noviembre de 2018 están vigentes 522 permisos de importación de gasolinas, 550 de diésel, 123 de gas LP y 96 permisos de importación de turbosina", permisos que "equivalen a más de cuatro y seis veces la demanda real de gasolina y diésel del país. Cada empresa decide el volumen a importar, siempre dentro del máximo solicitado en su permiso".

Las rebanadas del pastel
Entonces, ¿dónde quedó el combustible importado; dónde la memoria de Castañón? Pero resulta más barato y cómodo comprar huachicol    que importar gasolina. ¿O no?

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