10 de Agosto de 2018

México SA
Carlos Fernández-Vega
Robo de combustible, en jauja // Con EPN, mil por ciento más

Petróleos Mexicanos acumula 15 años, cuando menos, con un discurso que siempre destaca su decidido combate al robo de combustible, por mucho que en los hechos el jugoso negocio del huachicoleo crece como la espuma y se mantiene en jauja, mientras las pérdidas para Pemex, y, en consecuencia, para la nación, son gigantescas.

Difícilmente puede separarse el libre accionar del crimen organizado de la creciente corrupción imperante en la otrora paraestatal, sin olvidar que en el decidido combate que de dientes para afuera se presume también participan otras instituciones, como las secretarías de Hacienda, Defensa Nacional, y Marina, así como el Servicio de Administración Tributaria, la Procuraduría General de la República y la Policía Federal.

Sirva lo anterior para dar contexto a la información publicada por La Jornada, bajo la firma de Israel Rodríguez: “En términos anualizados, en junio de 2018 el número de tomas clandestinas de hidrocarburos aumentó 49.5 por ciento, al totalizar en los primeros seis meses 7 mil 590, en contraste con las 5 mil 75 detectadas en el mismo periodo de 2017, informó Pemex. Los informes de la petrolera precisan que en junio pasado las tomas clandestinas localizadas sumaron mil 60, mientras en mayo se ubicaron en mil 354 y en abril mil 485.

“Las cinco entidades con más ductos perforados en los primeros seis meses de 2018 son Puebla, con mil 175; Hidalgo, 909; Guanajuato, 865; Veracruz, 844, y Jalisco, 758. Entre 2013 (primer año de gobierno de la actual administración) y el cierre de 2017 el número de tomas clandestinas aumentó 294 por ciento, al pasar de 2 mil 627 a 10 mil 363 en ese lapso.

De mantenerse esta tendencia, al final del año serían 15 mil las tomas clandestinas con el consecuente quebranto para las finanzas de Pemex, cuyos cálculos conservadores estiman que el robo de combustibles ocasiona un quebranto de 30 mil millones de pesos anuales, de acuerdo con cálculos de David Ruelas, director corporativo de Finanzas de la petrolera, puntualiza la citada información.

Pues bien, en el recuento de los daños, como se ha comentado en este espacio, la primera estrategia integral contra el robo de combustible –como la han denominado– fue puesta en marcha en 2003, a la mitad del sexenio foxista (aunque desde 1996 existe registro de la extracción ilícita).

En aquel entonces, Pemex informó que existe un grupo de trabajo interinstitucional del gobierno federal con el propósito de delinear estrategias, dar seguimiento al Programa de combate al mercado ilícito de combustibles y ejercer las acciones legales que procedan ante las autoridades competentes. Entró en acción, pero los resultados fueron contrarios a los estimados, pues al cierre del sexenio foxista las tomas clandestinas pasaron de unas cuantas decenas reconocidas a más de 204.

Felipe Calderón repitió el numerito, y los resultados peores que con Fox, porque el mercado ilícito de combustibles creció rápida y sostenidamente: de las 204 tomas clandestinas heredadas, el sexenio concluyó con mil 296, es decir, un aumento de 635 por ciento respecto del cierre de la administración anterior.

Y con Enrique Peña Nieto el crecimiento de tomas clandestinas ha sido brutal: de las mil 296 que Calderón heredó al cierre de 2012, el número se incrementó a 10 mil 363 en diciembre de 2017 y se estima que superarán las 15 mil al cierre sexenal, un aumento cercano a mil 100 por ciento en su estancia en Los Pinos.

Eso sí, el actual director general de Pemex, Carlos Treviño Medina, ha dicho que, si bien el número de tomas clandestinas es un asunto que ya preocupa, lo cierto es que la estrategia ha funcionado, y con ese criterio nunca resolverán el problema.

Las rebanadas del pastel

El Inegi informó que en julio la inflación aumentó 0.54 por ciento para una tasa anualizada de 4.81 por ciento. Los precios de la canasta básica subieron 7.39 por ciento a tasa anual.

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