cultura | 26 de Marzo de 2019

Trastorno del Espectro Autista o TEA no tiene cura, pero el temprano diagnóstico de esta enfermedad puede mejorar exponencialmente la calidad de vida. Foto tomada de @AutismoDiario

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Notimex

Ciudad de México, 26 de marzo.- En México, uno de cada 115 niños presenta autismo y el desconocimiento de la población en torno a este trastorno, deriva en una detección tardía y la falta de una intervención adecuada, señaló Judith Vaillard, directora General de Domus, Instituto de Autismo A.C.

Explicó que el Trastorno del Espectro Autista o TEA es una alteración del desarrollo neurológico que se manifiesta claramente entre los 18 y 36 meses de edad, aunque puede observarse síntomas desde antes de los 12 meses.

En el marco del Día Mundial del Autismo que se conmemora el 2 de abril, detalló que los pequeños con este trastorno se caracterizan por fallas persistentes en la relación y comunicación social, patrones de conducta repetitivos e intereses limitados, así como una alta frecuencia de otras condiciones médicas y alteraciones sensoriales.

Este trastorno no tiene cura, pero la calidad de vida de las personas mejora si reciben una atención temprana, personalizada y adecuada a sus necesidades, indicó la dirigente de la citada asociación civil.

Judith Vaillard recomendó a los padres de familia estar pendientes a señales de alarma como las siguientes: a los seis meses no muestra sonrisas u otras expresiones cálidas o de alegría y gozo.

A los nueve meses no comparte ni responde a sonidos, sonrisas u otras expresiones faciales; a los 12 meses no balbucea ni emite sonidos, no responde ni comparte expresiones o gestos como señalar, mostrar, decir adiós, extender los brazos para alcanzar.

Si a los 16 meses no emite palabras y a los 24 meses no emite frases de dos palabras de manera espontánea, hay que sospechar de autismo.

En caso de que el menor sea diagnosticado con autismo, se recomienda buscar a un especialista e instituciones con experiencia y no dejarse llevar por “tratamientos mágicos” que ofrecen curas milagrosas.

Entre más pronto se le atienda, el resultado puede ser más favorable, y se debe tomar en cuenta que cada niño es diferente, por lo que no todos responden igual al mismo tratamiento.