cultura | 22 de Enero de 2019

"Buscamos no quedarnos callados ante este trágico problema que se vive en el país. La cantidad de jóvenes desaparecidos es inmensa y nadie, solo los familiares, hace algo", dijo a La Jornada Eréndira Córdoba. Foto Cristina Rodríguez / La Jornada

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Ángel Vargas / La Jornada

Ciudad de México, 22 de enero.- Los familiares de las personas desaparecidas en México no solo tienen que cargar con la incertidumbre y el dolor de desconocer la suerte y el paradero de su ser querido, también deben enfrentar la insensibilidad y la negligencia de las autoridades responsables de atender esos asuntos y buscar justicia por sus propios medios.

Sobre tal situación ahonda el espectáculo multidisciplinario Ausentes, estrenado el lunes 14 de enero en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, donde se mantendrá en temporada hasta el 25 de marzo.

La obra es resultado de un trabajo de investigación realizado durante seis años por el Colectivo Campo de Ruinas, en el que un grupo de artistas escénicos, plásticos y músicos se dieron a la tarea de recuperar diversos testimonios sobre jóvenes desaparecidos en diferentes puntos del país.

Lo anterior, a partir de entender al testimonio como "una posibilidad de reapropiación de la memoria colectiva que se opone a relatos hegemónicos y permite construir o reconstruir espacios reflexivos de una comunidad posible", explica Eréndira Córdoba, integrante de ese colectivo.

De acuerdo con la estudiante del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la realidad actual de las sociedades exige una indagación de la escena contemporánea que rebase sus fronteras y se dé a la tarea de crear un acto ético-estético.

A partir de tal consideración, el Colectivo Campo de Ruinas armó esta propuesta escénica en la que los testimonios de los familiares de 11 jóvenes desaparecidos en diversos puntos de la República dan cuenta de la indolencia con la que el gobierno trata esta problemática y los obstáculos y trabas que deben enfrentar en su búsqueda de la verdad.

Con 50 minutos de duración, el montaje está diseñado como un recorrido por seis estaciones en cada una de las cuales una de las dos actrices participantes refiere la historia de sendos jóvenes desaparecidos en México en lo que va de este siglo.

Cada relato es acompañado por una instalación plástica y música en vivo ejecutada por un par de intérpretes en un planteamiento escénico en el que el público debe cambiar de lugar de manera continúa y se ve involucrado de forma directa en las acciones.

El propósito de esta dinámica, según Eréndira Córdoba, es resignificar los espacios con el uso de elementos plásticos que "crean un ambiente de intimidad en el que se hace una traducción de los testimonios para generar una metáfora de la ausencia".

El espectáculo se desarrolla en un espacio poco convencional como son las entrañas del teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, en específico las bodegas del recinto, en medio de una atmósfera dramática propiciada por la ausencia casi total de iluminación del lugar.

La pieza está diseñada por 11 testimonios, que son distribuidos en dos funciones, seis en la del lunes y cinco diferentes en la del martes, solo uno se repite.

"Buscamos no quedarnos callados ante este trágico problema que se vive en el país. La cantidad de jóvenes desaparecidos es inmensa y nadie, solo los familiares, hace algo", dijo a La Jornada Eréndira Córdoba.

"Es muy triste que muchas veces nos quedamos en la cuestión estadística y olvidamos que los desaparecidos son personas con identidad. Entonces, tratamos de rescatar la identidad y la individualidad de cada uno y mostrarla".

El Colectivo Campo de Ruinas está integrado por Eréndira Córdoba, Alicia Jiménez, Erandi Pacho, Jorge González Dergal y Luis Manuel Pantoja.

Ausentes forma parte del ciclo Teatro Documental, de la Coordinación Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura; se presenta los lunes y martes a las 20 horas en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, ubicado atrás del Auditorio Nacional).