cultura | 19 de Octubre de 2019

Escena del 'Hamlet' de Schaubühne am Lehniner Platz, de 2008. Foto Arno Declair

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Fabiola Palapa Quijas / La Jornada

Guanajuato, 19 de octubre.- La obra Hamlet ‘‘nos habla no sólo sobre el comportamiento humano, sino de cuestiones sociales’’, refiere el alemán Thomas Ostermeier, director artístico de la compañía del teatro Schaubühne am Lehniner Platz de Berlín, y una de las máximas personalidades del arte teatral internacional.

‘‘La percepción de Hamlet, de estar dividido entre el análisis intelectual de la situación política que lo rodea, y la voluntad de realizar una acción concreta de poder, refleja nuestra impotencia al enfrentarnos constantemente a un mundo social confuso en el que las estructuras y fuerzas políticas oficiales son socavadas por intereses escondidos y poco articulados de protagonistas globales anónimos’’, explica.

En la edición 47 del Festival Internacional Cervantino (FIC), la agrupación escenifica este fin de semana Hamlet, en el Auditorio del Estado, lo que promete ser el plato fuerte de esa fiesta cultural.

Es la primera vez que se presenta en México la Schaubühne de Berlín, compañía que revolucionó la escena alemana en los años 70 con la dirección de Peter Stein.

En entrevista con La Jornada, Ostermeier (Soltau, 1968), sostiene: ‘‘El teatro siempre ha sido más que una repetición de algo que ya se ha hecho o ya se ha canonizado en un escenario. El teatro siempre debe ser intenso y contemporáneo, aunque esté basado en una historia del siglo XVII.

‘‘Con Hamlet proponemos una experiencia compartida, un intercambio inmediato entre el escenario y la audiencia. En sus improvisaciones, Lars Eidinger, el actor que interpreta a Hamlet, responde directamente a lo que sucede en la audiencia. Ninguna función es exactamente igual a la anterior y tenemos mucha curiosidad de cómo será aquí en México.”

Oscuro, misterioso y lúdico, el universo de Shakespeare

Como director, a Ostermeier le tomó tiempo incursionar por primera vez en el ‘‘oscuro, misterioso y tremendamente lúdico universo de Shakespeare. Lo que realmente encuentro fascinante es que no puedo imaginar una única y perfecta interpretación de los textos.

‘‘La obra provee muchas más preguntas que respuestas y cada puesta en escena no puede ser más que un acercamiento. Para mí fue motivo de gran satisfacción lograr, junto con todo el equipo de actores y actrices, y hallar nuestro camino mediante esta caótica jungla, por decirlo de alguna manera, y por supuesto, la constelación del reparto, el encuentro de nuestras diferentes fantasías, temperamentos e impulsos, que al final nos llevó a un resultado específico.”

En palabras del director, el personaje de Hamlet ‘‘es alguien tratando de encontrar, en vano, una actitud apropiada hacia la sociedad despiadada que lo rodea, en un mundo de traiciones amorosas y lealtades inciertas.”

El Hamlet de Ostermeier se esconde detrás de la máscara de una disimulada locura para protegerse a sí mismo, y el clímax llega cuando experimenta la forma en la que su engaño, de manera gradual, se convierte en algo real, incluso en una paranoia mortal.

El director, quien estrena en México su versión de Hamlet, considera que una obra de Shakespeare como ésta ‘‘nos muestra patrones determinantes sobre la retención del poder, al crear un entorno con una mentalidad profesional oportunista, mezclando relaciones políticas con lazos familiares.

‘‘El teatro, en general, puede ayudarnos a cambiar nuestras propias perspectivas, al proyectarnos a nosotros mismos en la posición de otros personajes; esto nos alienta a cuestionarnos verdades aparentes.”

La interpretación de Hamlet lleva más de 10 años llenando teatros alrededor del mundo, deleitando e inspirando al público una y otra vez. Ahora es el turno de los mexicanos de conocer el trabajo de esa compañía alemana que ofrece una visión diferente en torno al personaje del dramaturgo inglés.

A pesar de estar inspirada en la tragedia de Shakespeare, escrita entre 1601 y 1602, el montaje dirigido por Ostermeier es más que una simple reproducción de tan famosa trama.

En la Schaubühne am Lehniner Platz conviven los autores clásicos y contemporáneos, pues la finalidad es que el público más joven se conecte con el teatro.

Esta versión de Hamlet, traducida por Marius von Mayenburg, se presenta este sábado y el domingo, a las 20 horas en el Auditorio del Estado, en la capital cervantina.