diputados federales | 31 de Agosto de 2019

La población que se atiende en Seguro Popular, IMSS y Prospera es de 53 millones de personas. Foto La Jornada BC / Archivo

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Redacción

Ciudad de México, 31 de agosto.- El Sector Salud fue castigado financieramente, lo que se refleja en la calidad de la atención; se devaluó, disminuyeron los insumos, medicamentos y herramientas, por lo que es necesario un nuevo enfoque para la salud.

Así lo señaló la presidente de la comisión correspondiente de la Cámara de Diputados, Miroslava Sánchez Galván, del partido Morena, durante el análisis sobre el impacto presupuestal de la iniciativa de reformas en materia de salud para crear el Instituto de Salud para el Bienestar.

“El nuevo modelo de salud –aseveró– permitirá tener la suficiencia financiera, no es una utopía ni un proyecto fuera de la realidad”.

Añadió que es indispensable "hacer un diagnóstico de precisión porque no estamos partiendo de que en este país no hay salud, no estamos partiendo de cero”.

Es necesario, apuntó, “atender a 20 millones de ciudadanos que no están incluidos en el sector salud”.

Recordó que en julio, el diputado por Morena, Mario Delgado Carrillo, presentó una iniciativa que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de las leyes General de Salud, de Coordinación Fiscal y de los Institutos Nacionales de Salud, en cuanto al acceso a los servicios y medicamentos asociados para las personas que no poseen seguridad social.

De acuerdo con esta propuesta, se plantea crear el Instituto de Salud para el Bienestar, que se encargaría de implantar un nuevo modelo de salud en México, enfocado principalmente en la atención primaria, la prevención y la atención de la población más vulnerable.

Para ello, la Comisión de Salud realizó audiencias públicas de parlamento abierto, para contar con elementos suficientes para la dictaminación, además de mesas de trabajo de análisis de las opiniones.

El presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Alfonso Ramírez Cuéllar, también de Morena, indicó que con esta nueva política se plantea hacer realidad el derecho a la salud para todos los mexicanos.

Reginaldo Sandoval Flores, legislador por el Partido del Trabajo dijo que la iniciativa del Ejecutivo tiene por objetivo de transformar un sistema de salud descompuesto y atomizado.

Añadió que es importante avanzar en cuanto a los recursos etiquetados, a fin de incluir conceptos como la alimentación, ya que debido a la comercialización, la comida “chatarra” llega a las escuelas, lo que ha generado en los niños problemas serios de salud.

La nómina de salud está “muy inflada” –aseveró por su parte Anita Sánchez Castro, de Morena– lo que deja en un estado de vulnerabilidad al sector, porque el 90 por ciento del presupuesto lo absorbe la nómina y 10 por ciento es para insumo e infraestructura. “Este punto se debe analizar, para ello debe haber una reforma en la estructura financiera y poner candados en la operatividad de las secretarías estatales”.

El legislador Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN) hizo un llamado a estudiar a profundidad el tema “porque lo peor que le puede pasar a los mexicanos, es sufrir un descalabro pensando que van a recibir lo que puede no ser”.

Afirmó que “si se analiza el criterio básico de calidad en hospitales, se descubriría que menos de 3 por ciento de éstos tienen certificación de calidad, debido a que tienen poco presupuesto que no les permite tener médicos, infraestructura o equipamiento suficientes”.

Judith Méndez, coordinadora del área de finanzas públicas y sistemas de salud del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, señaló que la población que se atiende en el Seguro Popular, IMSS y Prospera es de 53 millones de personas.

Y “si realmente quisiéramos atender a toda la población que no tiene seguridad social, tendríamos que sumar los más de 20 millones de personas que no están en ningún instituto para llegar a 75 millones, al menos como una población potencial real”, dijo.