Chihuahua | 30 de Septiembre de 2017

Exterior del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chihuahua y Fiscalía General de Chihuahua Foto Google Maps

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Rubén Villalpando, corresponsal

Chihuahua, 30 de septiembre. - Un integrante de la pandilla Aztecas, brazo armado del cártel de Juárez, fue encontrado culpable por un tribunal oral de tres jueces por matar, luego de explotarlas sexualmente, a 11 mujeres jóvenes localizadas sin vida en el arroyo El Navajo, del municipio de Praxedis G. Guerrero en el llamado Valle de Juárez. Ya tenía una condena de 690 años por otros homicidios de los 28 cuerpos que han localizado en esa zona.

Este hombre que es identificado como Pedro Payán Gloria (a) “El Pifas” recibirá posteriormente la sentencia individualizada de cada uno de los homicidios de jóvenes que desaparecieron en la zona Centro de la ciudad entre enero de 2009 y diciembre del 2010, cuyos restos óseos se hallaron meses después en el arroyo El Navajo.

El sujeto ya cuenta con una condena acumulada de 690 años por otros homicidios de los 28 cuerpos que han localizado en esa zona y la sentencia le fue dictada la tarde de ayer por el tribunal que determinará el próximo viernes la pena que deberá cumplir el sentenciado.

Van tres juicios por el caso del arroyo de El Navajo, el primero fue en el 2015, cuando cinco hombres fueron sentenciados a 697 años y seis meses de cárcel. El segundo fue contra Humberto Gerardo Páez Carreón, quien fue sentenciado a 65 años y siete meses de cárcel por prostituir a dos mujeres y matar a una de ellas.

Las mujeres que asesinó el pandillero son: Perla Ivonne Aguirre González, Lizbeth Avilés García, Mónica Liliana Delgado Castillo, Andrea Guerrero Venzor, Beatriz Alejandra Hernández Trejo, Idaly Juache Laguna, Jessica Leticia Peña García, María Guadalupe Pérez Montes, Deysi Ramírez Muñoz, Jazmín Salazar Ponce y Jessica Terrazas Ortega, la mayor de 20 años de edad.

La muerte violenta de las víctimas se acreditó durante el juicio con los informes médicos forenses en los que se estableció que algunas de las mujeres tenían fractura craneal al parecer provocada por golpes. Los estudios se realizaron a las osamentas localizadas de julio a agosto de 2011 y principios de 2012, e identificadas a través de exámenes de ADN.

“El Pifas” es un operador del cártel de Juárez y fue acusado de encabezar células delictivas dedicadas al narcomenudeo, prostitución, extorsiones, entre otras actividades. Se estima entre ministerios públicos, policías y jueces que la sentencia será superior a los 700 años porque la mayoría de los asesinatos fueron perpetrados con todas las agravantes.

Quedan por esclarecer aproximadamente otros 20 casos de jovencitas aún desaparecidas en circunstancias similares. También está pendiente el seguimiento a los presuntos vínculos que mantuvo “El Pifas” y su banda con jefes de corporaciones policiacas municipales, estatales y federales.

Previamente, familiares de mujeres que fueron asesinadas y sus restos localizados en el arroyo El Navajo, del poblado El Porvenir del Valle de Juárez lograron la promesa del Fiscal General del Estado César Augusto Peniche Espejel que se forme un grupo especial de investigación para atender estos expedientes de al menos 38 víctimas identificadas del 2010 a la fecha.

También demandaron que de los más de 60 restos óseos que localizaron familiares el año pasado en rastreos ciudadanos, sean identificados a través del ADN; ya que creen que se trata de restos de mujeres desaparecidas diferentes porque estos huesos estaban en otro predio de la misma zona del valle de Juárez

Las señoras Perla Reyes y Silvia Rosas, madres de Jocelyn Calderón Reyes desaparecida el 30 de diciembre de 2012 y Grisel Paola Ventura Rosas desaparecida desde el 22 de julio de 2008 pidieron a Peniche Espejel que busquen a las mujeres desaparecidas con vida, no que únicamente realicen rastreos para encontrar restos en el Valle de Juárez.

El año pasado, un grupo de familiares de jóvenes desaparecidas, acompañadas de activistas realizaron rastreos en la zona del arroyo de El Navajo y encontraron en tres operativos más de 60 huesos humanos.

José Luis Castillo y Martha Rincón, padres de Esmeralda Castillo de 14 años desaparecida el 2009 y de quien encontraron un fémur el 2013 y sus padres fueron notificados el 2016 afirman que “por la distancia de localización de 61 restos óseos en tres rastreos, 54 en el primero, cuatro en el segundo y tres el sábado pasado, pueden afirmar que pertenecen a víctimas diferentes de los 28 cuerpos ya identificados, por lo que esperan los resultados para identificarlos con ADN.”

Recordó que en la zona fronteriza existen reportes de más de 120 mujeres desaparecidas de 1993 a la fecha, mientras que son más de mil hombres en la misma situación, por lo que buscan restos de ellos en la zona del Valle de Juárez.